Un equipo de investigadores chinos presentó el primer chip 6G universal del mundo, capaz de operar en todas las frecuencias y de ofrecer velocidades móviles superiores a 100 gigabits por segundo en cualquier dispositivo y lugar.
El proyecto fue liderado por la Universidad de Pekín (PKU) en colaboración con la City University de Hong Kong, quienes diseñaron un sistema integrado fotónico-electrónico de banda ancha. Este permite transmisiones inalámbricas en cualquier frecuencia, entre 0,5 GHz y 115 GHz, gracias a un chip diminuto de apenas 11 x 1,7 mm.
El nuevo dispositivo es tan potente que podría transmitir simultáneamente 1.000 videos en resolución 8K, cumpliendo los requisitos máximos de la red 6G. Sus aplicaciones potenciales abarcan educación, medicina, entretenimiento e incluso la conectividad en zonas alejadas.
La clave: la fusión de luz y radiofrecuencia
La innovación radica en la combinación fotónico-electrónica. El chip convierte señales de radio en impulsos ópticos, aprovechando el ancho de banda de la luz para lograr un sistema más rápido, estable y flexible, capaz de cambiar de frecuencia de forma instantánea y sin interferencias.
Un modulador electroóptico transforma la señal eléctrica en óptica, mientras que los componentes fotónicos la procesan a gran velocidad. La transmisión se apoya en láseres sintonizables, lo que facilita el cambio de frecuencias.
El profesor Wang Xingjun, vicedecano de la Facultad de Electrónica de la PKU, lo explica con una metáfora:
“Es como construir una autopista superancha donde las señales electrónicas son vehículos y las bandas de frecuencia son carriles. Antes solo había uno o dos carriles; ahora hay decenas, y si uno se bloquea, las señales pueden cambiar rápidamente a otro”.
Más eficiente y adaptable
Según Shu Haowen, coautor del estudio, el chip logra un equilibrio entre tamaño, consumo energético y rendimiento, reemplazando múltiples dispositivos por una única unidad. Esto hace posible una verdadera programación multipropósito y un ajuste dinámico de frecuencias.
Además, los investigadores destacan que la inteligencia artificial (IA) jugará un papel central en las redes 6G. Para ello, será necesario un hardware reconfigurable que ejecute decisiones en tiempo real.
El científico Tao Zihan señala que, si cada nodo de la red contara con esta capacidad, las redes serían mucho más flexibles e inteligentes, lo que da paso a la llamada “IA nativa” en 6G: una integración en la que la inteligencia no reside solo en el software, sino también en el propio hardware.