El crucero estadounidense USS Lake Erie atravesó este viernes en la noche el canal de Panamá desde el Pacífico hacia el Atlántico, como parte de un despliegue naval de Washington en aguas cercanas a Venezuela.
La nave, de 173 metros de eslora y con base en San Diego, cruzó la esclusa de Pedro Miguel alrededor de las 21:30 horas locales, en un trayecto de unas ocho horas hasta el mar Caribe. Durante los últimos días, el buque había permanecido atracado en el puerto de Rodman, en la entrada pacífica del canal.
Algunos curiosos fueron testigos inesperados de su paso. “No sabíamos que el buque iba a cruzar, llegamos por casualidad. Fue una sorpresa”, relató Alfredo Cedeño, técnico en salud de 32 años, quien fotografió el navío junto a su familia.
El movimiento forma parte de la estrategia de Estados Unidos, que acusa al presidente Nicolás Maduro de liderar un cartel de drogas y ofrece hasta 50 millones de dólares por su captura. Según fuentes oficiales, otros dos buques lanzamisiles se unirán en los próximos días al Lake Erie en aguas internacionales próximas al límite con Venezuela, en lo que Washington describe como operaciones contra el narcotráfico.
La respuesta de Caracas no se hizo esperar: esta semana anunció el despliegue de 15.000 efectivos en la frontera con Colombia, patrullajes marítimos con drones y buques de la Armada, además de recalcar que cuenta con 4,5 millones de milicianos listos para responder a lo que Maduro califica como “amenazas” de EE.UU. Una cifra que analistas ponen en duda.
Bajo la luz de la luna creciente y con el Puente Centenario como telón de fondo, el USS Lake Erie avanzó iluminado por los potentes focos de la esclusa panameña, reflejándose en las aguas tranquilas del canal y marcando un nuevo capítulo en la creciente tensión entre Washington y Caracas.