Opinión

La soberanía peruana sobre la Isla Santa Rosa es un derecho innegable y evidente

La soberanía de la Isla Santa Rosa, ubicada en la confluencia de los ríos Amazonas y Yavarí, frente a Leticia (Colombia) y Tabatinga (Brasil), ha sido objeto de recientes tensiones diplomáticas; sin embargo, los hechos históricos, legales, demográficos y culturales confirman que la isla pertenece legítimamente al Perú.

Desde hace décadas el Estado peruano ha ejercido presencia efectiva y continua en la isla a través de instituciones como la Policía Nacional, postas de salud y oficinas administrativas.

Fundamentos históricos y jurídicos

La pertenencia de Santa Rosa al Perú está respaldada por el Tratado Salomón-Lozano (1922) ratificado por Perú y Colombia en 1928; este tratado establece que las islas ubicadas en la margen derecha del cauce principal del río Amazonas corresponden al Perú y la isla Santa Rosa está situada precisamente en esa margen.

Los censos nacionales del Perú han registrado a los habitantes de la Isla Santa Rosa como parte de su población durante muchos años; estas comunidades desarrollan actividades económicas tradicionales y celebran festividades locales que forman parte integral de su identidad cultural.

La presencia continua y significativa de ciudadanos peruanos en la isla fortalece el vínculo histórico y social con el país y refuerza la legitimidad de su soberanía.

La Isla Santa Rosa tiene un valor geoestratégico clave para la seguridad y defensa nacional al estar situada en un punto fronterizo tripartito y su control permite combatir el tráfico ilícito, el contrabando y otras amenazas a la soberanía.

La isla también posee un enorme potencial para proyectos de ecoturismo, conservación ambiental y desarrollo comunitario sostenible, lo que contribuirá al bienestar de sus habitantes y al crecimiento económico regional.

A pesar de las tensiones recientes, el Perú ha demostrado un compromiso constante con la resolución pacífica de conflictos. La creación de comisiones binacionales y el diálogo con Colombia reflejan su voluntad de mantener relaciones amistosas y cooperativas, sin renunciar a sus derechos soberanos.

La respuesta ambigua de Colombia frente al reclamo de soberanía, sin reconocimiento explícito de los derechos peruanos, representa una oportunidad para que el Perú reafirme con claridad y firmeza su posición ante la comunidad internacional.

La soberanía peruana sobre la Isla Santa Rosa se basa en el derecho internacional, tratados vigentes, la ocupación histórica, la presencia estatal efectiva y la conexión cultural de sus habitantes con el Perú.

Perú debe continuar defendiendo sus derechos soberanos con determinación y diplomacia, promoviendo al mismo tiempo el desarrollo sostenible y la paz en la región amazónica.
La Isla Santa Rosa es, y seguirá siendo, parte integral e inalienable del territorio nacional.