Agosto de 2025, en plena crisis desatada por la irresponsabilidad del presidente de Colombia, Gustavo Petro, sobre la supuesta no peruanidad de la Isla Santa Rosa en nuestra frontera nor oriental; y en momentos en que el patriotismo y sentimiento nacional se encuentran exacerbados, no encuentro mejor momento para escribir estas líneas que dan cuenta, no solo de una práctica que suele ser más común de lo que quisiéramos en nuestro país: el olvido por los hechos que representan fundamentales partes de nuestra historia, sino que fruto de esa amnesia selectiva que nos afecta, ignoramos esos elementos aglutinadores que deberían servir de acicate a nuestra nacionalidad e identidad peruana.
Estoy seguro de que muchos de nuestros compatriotas desconocen que el próximo lunes 1 de setiembre de 2025, se conmemoran 100 años de la entrega de la provincia de Tarata a nuestra patria, territorio peruano que estuvo de facto en manos de Chile durante 42 largos años.
Por ello, me permito traer a nuestra memoria algunos pasajes del texto que quedó plasmado en el libro de actas del Concejo Provincial de Tarata, y que da cuenta de algunos detalles que conviene conocer, no solo para los tarateños, sino para todos los peruanos. Acta que felizmente existe y a la que tuve acceso en uno de mis viajes en búsqueda de los tesoros documentales que encontramos por todo nuestro país.
“Acta de la entrega de Tarata
Los suscritos, Agustín Edwards, en representación de la República de Chile, debidamente facultado al efecto por el Presidente de la República de Chile, y Manuel de Freyre Santander, en representación de la República del Perú, debidamente autorizado por el Presidente de la República, reunidos en Tarata, dejan constancia en el presente documento, de que en cumplimiento de lo resuelto en la opinión y fallo del árbitro, en el arbitraje entre la República de Chile y la República del Perú, relativos a las cláusulas no cumplidas del tratado de paz del veinte de octubre de mil ochocientos ochentitres y del Protocolo y acta complementaria suscritos en Washington el treinta de julio de mil novecientos veintidós, la República de Chile hace entrega en este acto, a la República del Perú que recibe el territorio de Tarata en la línea a que se hace referencia más abajo.
Estando pendiente de la Comisión Especial de Límites y de la Resolución del Árbitro, a la determinación del límite definitivo entre la provincia de Tarata y los territorios de Tacna y Arica, de conformidad con el Laudo. Se deja constancia que el límite fijado para la entrega del territorio de la provincia de Tarata es la línea que con tinta carmín se marca en el mapa que firman en este acto y que forma parte del acta, y cuya descripción es: los límites oriente y sur de la hoya hidrográfica que arroja sus aguas a los afluentes del río Sama, aguas arriba de la confluencia del río Tala con el Chaspaza.
Este límite se tendrá como límite de ambos territorios hasta que se expida la Resolución del Árbitro, que fije la línea definitiva, sin que ella importe ningún abandono de los derechos que ambos países hacen o hagan valer en la cuestión de los límites pendientes a que se refiere el Laudo Arbitral.
Sin menoscabo de la declaración que precede, el Perú deja constancia de que conforme a su criterio, el territorio que se entrega en el presente acto, no es sino una parte del territorio de la provincia de Tarata ocupado por Chile dejando a salvo sus derechos sobre la otra parte que, conteniendo a la provincia de Tarata, según la demarcación política vigente del 20 de octubre de 1883, queda pendiente hasta que la Comisión Demarcadora fije la línea norte de la provincia de Tacna, de conformidad con la opinión y el laudo arbitral. Por su parte Chile, también sin menoscabo de la reserva referida, se abstiene de hacer comentarios a la declaración del Perú en toda su integridad en los derechos que le corresponden.
Firmado en duplicado en la ciudad de Tarata, el 1° de setiembre de 1925. Manuel de Freyre Santander y Agustín Edwards.”
Así, habiéndose transcrito dicha acta que estimamos debe estar en custodia del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú; debemos tener en cuenta que, como todo estado soberano, lo que corresponde es que se organice el territorio bajo el mandato de sus autoridades. Así, uno de los primeros actos soberanos del que tenemos un registro completo, una vez devuelta Tarata del invasor, fue la conformación, del Concejo Provincial de Tarata, el cual se dio en los siguientes términos:
“Sesión de instalación del Concejo Provincial de Tarata – Año 1925
En Tarata, ciudad reintegrada al seno de la patria, bajo los auspicios del Laudo Arbitral, a primero de octubre de mil novecientos veinticinco, se reunieron en casa de don Segundo Girón, las autoridades y vecinos notables de la Provincia, don Humberto Luque, Subprefecto, Dr. Eleodoro Segundo Vega, Juez de 1° Instancia, el Mayor Jefe Provincial D. Pedro Alva Guerrero y numerario público, bajo la presidencia momentánea del Sr. Subprefecto don Humberto Luque, con el objeto de dar cumplimiento a la Resolución Suprema de fecha 14 de setiembre último; para formar la Junta de Notables de la Provincia de Tarata. El señor Juez de 1° Instancia procedió a tomarle el juramento de ley al Sr. Segundo Girón, Alcalde nombrado. Habiendo prestado en la forma que se indica, el Sr. Humberto Luque cedió la Presidencia al Sr. Alcalde Girón, dando lectura en seguida a un discurso sobre la administración comunal que se inicia en la fecha, siendo aplaudido por los concurrentes. El Sr. Alcalde anunció que se iba a proceder a la elección de un Teniente Alcalde, siendo elegido por unanimidad el señor José Lucas Zegarra. El Sr. Alcalde proclamó al Sr. José Lucas Zegarra, Teniente Alcalde del Concejo Provincial de Tarata, tomándole a la vez el respectivo juramento. Acto continuo, se procedió en igual forma a la elección de los Síndicos: siendo elegidos los señores Serafín Pilco, Síndico de Rentas y Florencio Trauco de Gastos. En tal virtud, el Sr. Alcalde proclamó Síndico de Rentas al Sr. Serafín Pilco y de Gastos al señor Florencio Trauco respectivamente. A continuación, se procedió también en igual forma que el anterior a la elección de cargos, lo que resultó de la manera siguiente: Pablo Vildoso, Inspector de Obras Públicas, Aurelio Marca, Inspector de Mercados, Julio Copaja de Espectáculos, Abraham Luque, de Lugares de detención, Quintín Claros de Policía e Higiene, Felipe Cáceres, de Pesos y Medidas, Francisco Ríos de Inspección y don Telésforo Valdivia de Puentes y Caminos. Luego procedió el Sr. Alcalde a tomarles juramento de estilo a cada uno de los inspectores, no asía don Serafín Pilco y don Julio Copaja por encontrarse ausentes. Quedando en el acto de forma instalada la Junta de Notables del Concejo Provincial de Tarata. No habiendo otro asunto de que tratar se levantó la sesión. Firmas”.
En las sucesivas páginas de este importante documento que encontré felizmente al recaudo de una urna de vidrio en un local que llamaban museo municipal (alguna vez lo fue) y que en realidad era un depósito de trastos viejos y entre los que estaba la bandera nacional que se usó aquel 1° de setiembre de 1925 y que fue testigo de la entrega de Tarata al Perú.
Hoy ad portas del centenario de este retorno, he tomado conocimiento que entre las actividades que las autoridades municipales llevarán a cabo por esta festividad, será la inauguración del Museo de Tarata, ojalá que aquel libro de actas, la bandera nacional y otro material que da cuenta de aquel momento histórico, tengan por fin un lugar definitivo en que la población pueda acercarse a conocer parte de su historia.
No obstante; es preciso preguntarnos: ¿A qué se debe el desconocimiento casi generalizado de esta importante fecha de conmemoración? ¿Es que acaso la heroicidad de los tarateños y tacneños que vivieron la invasión y ocupación de nuestro territorio ha sido olvidada? Y si ha sido materia de olvido ¿no es nuestro quehacer como peruanos trabajar en contra de la amnesia colectiva que vivimos más frecuentemente de lo que pensamos?
¿Habrá grandes obras que inaugurar o desplazamientos que realzarán tan importante fecha? Esperemos que sí y lo veremos en los siguientes días.
El centenario de la entrega de Tarata al Perú es la antesala de otra fecha igual de importante e histórica, ¡los 100 años del retorno de Tacna a la heredad nacional en el año 2029! ¿Somos conscientes de ello y su significado? ¿Dejaremos que estas fechas pasen desapercibidas como ya lo fueron el Bicentenario de la independencia del Perú y el Bicentenario de la Batalla de Ayacucho?
La conmemoración por los 100 años de la entrega de Tarata al Perú, el próximo 1 de setiembre de 2025, será una fecha que merecería ser destacada por todos los peruanos y esta breve reseña es un pequeño esfuerzo en esa tarea que creo que nos atañe a todos los peruanos preocupados por conservar y difundir nuestra memoria.
* Abogado y Archivero. Ex Jefe del Archivo General de la Nación