domingo 20 de enero, 2019

Cesc Fàbregas: un regreso necesario - por Gianni Paolo

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cescfabregas
Fuente: Facebook Cesc Fàbregas

La semana pasada, Cesc Fàbregas se despidió del Chelsea —luego de una temporada con poca continuidad— para llegar al Mónaco. Debutó como titular, con tan solo dos días de entrenamiento en el Principado, en la medular de los dirigidos por Henry, este domingo en el empate frente al Olympique de Marsella. Más allá de las urgencias del club monegasco por salir de la zona de descenso, genera muchas expectativas ver al mediocampista español —de gran visión de juego, excelente servicio y capacidad combinativa— bajo la dirección del “Titi”, pues ambos entienden el juego desde una perspectiva similar. Hablan, pues, el mismo lenguaje futbolístico.

Sin embargo, lo que pretende este artículo no es hacer un estricto análisis de la situación de Fàbregas en la actualidad; antes bien, tomando como punto de partida su renovado protagonismo, volver sobre una “imagen futbolística” a la que, de algún modo, remite, debido a su calidad distintiva. Me refiero a la del falso 9, un concepto que, por lo general se usa sin precisión, y, debido a las pocas aplicaciones que por lo general se hace de esta variante táctica, ha quedado en la indeterminación. Resulta necesario puntualizar que Pep Guardiola ya utilizaba desde el 2008 a Messi en una posición similar, pero su ejemplo es de poco aporte por la especificidad de su juego. Mejor dicho, por sus características muy distintas a las de cualquier futbolista —Messi es un “jugador total”—; además, ya estaba familiarizado con asumir roles en todo el frente de ataque, por lo que no representa una radical novedad.

Para evitar caer en algún sinsentido como determinar que Fàbregas fue uno de los primeros en jugar de falso 9 en la historia del fútbol, es fundamental remitirse a Martí Perarnau, quien da luces en términos generales. Así, en un artículo del 2011, señala que Nándon Hidegkuti, futbolista de la selección de Hungría, en un partido memorable en el cual su selección derrotó 3-6 a Inglaterra, fue el primero en jugar cumpliendo el papel de falso 9. Lo relevante de su actuación fue su innovación táctica no circunscrita solo a su equipo, sino también al fútbol en general. Según el periodista catalán, “al destrozar el marcaje de los dos centrales (Harry Johnston y Bill Wright) a base de retrasar su posición y dejarla “flotando”, generó un rol nuevo en los esquemas tácticos de fútbol”. Ampliando su explicación, agrega un punto bastante ilustrativo : “en vez de acercarse a la portería, el hombre que llevaba el 9 a la espalda decidió alejarse de ella, arrastrar contrarios, desordenarlos y permitir que sus formidables compañeros atacantes despedazaran al rival”.

Dicho esto, para ahondar en “lo que hablamos cuando hablamos del falso 9”, volvamos sobre Fàbregas. Todo comenzó en la temporada 2011-2012, cuando Pep Guardiola decidió emplear al ex futbolista del Arsenal en dicho rol. La idea de Pep salió bien. Fàbregas rindió de forma excelente e, inclusive, marcó goles. Pero, ¿por qué? La respuesta reside en el entorno.

Como nos señala siempre Ignacio Benedetti, los equipos de fútbol se caracterizan por sus interrelaciones, auto0rganizaciones e intercomunicaciones. Así, Fàbregas tenía compañeros para asociarse, sumarse a la construcción, y, al mismo tiempo, dos extremos —Villa, Pedro o Alexis; con Messi, la situación varía— que daban al equipo amplitud y profundidad, lo cual lo liberaba de asumir la máxima referencia en las situaciones de ataque. Y aquí está la clave de su gran acierto: el falso 9 funciona en tanto haya dos futbolistas por fuera incisivos que, con características muy ofensivas, a parte de fijar a los marcadores, realicen desmarques de ruptura a espaldas de la última línea, busquen diagonales y generen espacios en la zona de definición. En esta particular condición, emergía la mayor potencialidad del futbolista español, que, sirviéndose de su inteligente movilidad y participación precisa —esto es, interpretación del juego—, podía sacar provecho de sus cualidades futbolísticas, las cuales señalamos, a grandes rasgos, en líneas anteriores.

Cesc, hoy en día, se encuentra en un equipo repleto de juveniles y en una situación bastante complicada en la tabla. Ya no será falso 9 con la presencia de Falcao y Jovetić. Como mediocentro, su posición de siempre, tendrá como acompañante al brillante futbolista belga Youri Tielemans, quien también posee notorias virtudes técnicas. De modo que, intuyo, podrá tener un socio importante para combinar y crear fútbol en el alicaído Mónaco. Nos queda ver si, en su nueva aventura, podrá asumir el liderazgo futbolístico del que tanto adolecen los pupilos de Henry. El talento sigue intacto, por lo que, espero, este 2019 retorne a su mejor nivel, como en los tiempos en los que fue parte del ‘Pep Team’.

Escribe Gianni Paolo
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