lunes 17 de diciembre, 2018

Vladimir Putin desea limitar el rap en Rusia, por considerarlo solo "sexo, drogas y protesta"

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Vladimir-Putin

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que el rap es solo “sexo, drogas y protesta”. Tras un fallido intento de prohibir esta música, su gobierno ha tomado medidas extremas para limitar su influencia en esta generación, que es considerada por el Kremlin como una “generación perdida”.

En una reunión del consejo de cultura adscrito al Kremlin, Putin afirmó: “dicen que el rap y todas esas cosas modernas se basan en tres pilares: sexo, drogas y protesta. De las tres, la que más me preocupa son las drogas… ese es un camino directo a la degradación del pueblo”.

Una primera experiencia con la “ingobernable juventud rusa urbana” fue la atracción por lemas de la oposición radical, que llamaron la atención de un gran número de adolescentes rusos. Al respecto, en comunicación con el medio Efe el crítico musical ruso Artemi Troitski declaró: “las autoridades descubrieron que los jóvenes son políticamente activos. No lo habían sido durante casi 30 años. Esa es una noticia muy mala para el Kremlin. Pensaban que solo les interesaban las drogas y el dinero”.

A partir de un tiroteo ocurrido en el Instituto Universitario de Kerch (Crimea), donde un joven de 18 años mató a w1 personas, se generó una campaña de represión del Kremlin contra la cultura moderna, en particular contra el rap y otras manifestaciones de la “creatividad juvenil”. Troitski añadió que “a las autoridades les ha entrado el paníco, y su primer instinto siempre es cerrar, prohibir, detener, juzgar y censurar”.

Fuerzas de seguridad del Estado han cancelado o interrumpido conciertos de grupos considerados “destructivos” por su crítica social en la letra, entre los que se encuentran “Husky”, “IC3PEAK, o “GONE.Fludd”. La vocalista de IC3PEAK afirmó que en un concierto la policía suspendió su performance, y que “en otras ocasiones presionan a los organizadores o ponen como excusa avisos de bomba o intoxicaciones alimentarias”.

Para diversos músicos, esto ocurre debido a que entre el Kremlin, la Iglesia ortodoxa, el FSB, y asociaciones de padres han creado una “lista negra” de música que no es apropiada para la juventud rusa. Afirman, además, que esto se da porque “es más fácil prohibir que entender”.

Prosiguió Nastia Kreslina, vocalista de IC3PEAK, afirmando que “la campaña actual ha sido un fracaso. Prohibir conciertos cuando existe internet y YouTube es de idiotas. Pero es algo típico de las autoridades de este país”. Además, agregó: “Muchos queremos cambios. Gracias a Internet nos parecemos mucho al resto del mundo”.

Escribe Alonso Díaz
Siempre listo para la conversación del día.
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