jueves 29 de noviembre, 2018

(EDITORIAL): ¿Por qué tan desesperados?

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Edwin Donayre
Fuente: USI

Aunque resulte increíble, el general Edwin Donayre ha asegurado a la prensa que no entiende por qué existe tanta “desesperación” para que sea encarcelado como corresponde. Donayre, hace ya varias semanas, fue sentenciado a cinco años y seis meses de prisión efectiva por el delito de peculado en agravio del Estado. En resumidas cuentas, fue condenado por participar de la sustracción de gasolina del Ejército del Perú.

En más de una ocasión desde que Edwin Donayre fue condenado, el Poder Judicial ha pedido al Congreso de la República que levante la inmunidad del congresista. Y es que, de otra manera, Donayre no puede ser detenido por la Policía. El Congreso, sin embargo, se niega a permitir la ejecución de la pena y Donayre considera que quienes pedimos que se respeten las leyes del país estamos absudarmente “desesperados”.

Para ser sinceros, en este diario sí estamos “desesperados”, pero no por una animadversión personal hacia Edwin Donayre o sin motivo alguno. Todo lo contrario, estamos “desesperados” porque nos parece inadmisible que la inmunidad parlamentaria constituya una barrera para la justicia. Estamos “desesperados” porque mientras que otras personas cumplen su condena por el caso “Gasolinazo”, Donayre sigue acudiendo al Congreso y actuando como si no hubiese nada malo con su presencia en el pleno.

Quizás para Donayre sea “normal” que las personas reciban tratos distintos frente a la justicia, pero para nosotros ese es un mal que se debe de combatir con urgencia. En casos como el suyo, donde ya existe una condena judicial, el único papel del Congreso es decidir si existe motivación política detrás de la decisión jurídica tomada. Si no existe ninguna motivación política (como en este caso) no es defendible que el general en retiro sea tratado de una manera diferente a sus pares. Donayre asegura que él es un perseguido político por “luchar contra la corrupción”, pero todos sabemos que esa es una burda mentira. Si realmente se persiguiera a quienes luchan contra la corrupción varias personas estarían siendo condenadas antes que él.

General Donayre, si muchos peruanos estamos desesperados porque cumpla su condena es porque no aceptamos ni un momento más ver en el Congreso a una persona que, por ley, debería estar en la cárcel. Si desea demostrar su inocencia, demuéstrelo en las instancias jurisdiccionales superiores, pero cumpliendo las mismas condiciones que las demás personas del caso “gasolinazo”. Ser congresistas debería ser una actividad al servicio de los demás, no una protección contra las sentencias del sistema de justicia.

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