viernes 9 de noviembre, 2018

(EDITORIAL): Mudo hasta el final

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Jorge Muñoz y Luis Castañeda
Fuente: El Comercio

Una de las características más lamentables de la gestión edil de Luis Castañeda Lossio ha sido su absoluta falta de transparencia y su rechazo a rendir cuentas a los ciudadanos que se lo exigíamos. Castañeda, quien acaba su administración municipal este año, se niega incluso a hablar con quien será su sucesor en la Municipalidad Metropolitana de Lima.

En efecto, el alcalde electo Jorge Muñoz ha denunciado que Luis Castañeda Lossio no ha aceptado reunirse con él para conversar sobre un tema urgente y de vital importancia para los limeños: el alza el pasaje del Metropolitano. Según Muñoz, él le ha escrito tres cartas a Castañeda Lossio y este únicamente le ha dicho que lo atenderá cuando sea proclamado de manera oficial como alcalde de Lima. Es decir, cuando tenga que asumir el cargo.

La acusación que ha hecho Muñoz contra el alcalde capitalino es bastante grave, pues demuestra que a Castañeda Lossio le importa poco facilitar el trabajo de quien ha sido electo democráticamente como su reemplazo. El tema del Metropolitano, como es evidente para todos, es una bomba de tiempo que tendrá que afrontar la próxima gestión municipal y que está generando un gran malestar en los limeños. Si a Luis Castañeda Lossio realmente le importa nuestra ciudad, debería trabajar en conjunto con Jorge Muñoz o al menos manifestarle su parecer sobre este asunto y qué es lo que piensa hacer durante los dos meses de gestión que le quedan. Lima, la ciudad en la que vivimos más de 10 millones de peruanos, debe estar por encima de todas las diferencias políticas.

Ojalá que, con la salida de Luis Castañeda Lossio del cargo, comience una nueva etapa en la que la Municipalidad de Lima esté volcada por completo al servicio del vecino. Con esto queremos decir que esperamos que la gestión de Jorge Muñoz sepa escuchar las críticas y también responder a los cuestionamientos. A pesar de su gran experiencia municipal, Castañeda se ha pasado su último periodo sin dar la cara y sin responder a los múltiples cuestionamientos en su contra. Y este es un problema sumamente grave porque el alcalde Lima es un funcionario público, un servidor de los limeños. No es un reyezuelo que pueda hacer lo que quiera, sino una persona electa por los limeños para trabajar por ellos.

La actitud “muda” de Luis Castañeda Lossio no ha hecho bien a la ciudad y a la larga ha terminado por cansar a los ciudadanos de Lima que alguna vez creyeron que era un alcalde eficiente y trabajador. Señor Castañeda, si está aburrido de la Alcaldía de Lima, no se preocupe, pues en pocas semanas podrá irse a su casa. Antes de ello, sin embargo, tiene la responsabilidad de hacer todo lo posible para que la transferencia municipal a la nueva gestión se dé de la mejor manera. Eso es lo mínimo que los limeños podemos demandarle.

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