viernes 26 de octubre, 2018

El antifujimorismo está matando a la justicia - por Renán Ortega

Lectura de 2 minutos
Keiko Fujimori
Fuente: Andina

Keiko Fujimori se fue presa y la mitad de las redes sociales gritó justicia. Keiko Fujimori salió libre, y medio Perú, o más, gritó impunidad. El fiscal José Domingo Pérez quiere meterla presa y todos lo llaman héroe. Richard Concepción Carhuancho es, ahora, el juez más justo del Perú. Según Datum, el 77% del país ya cree que Keiko es culpable del delito de lavado de activos (me imagino que todos entienden cómo funciona el delito que se le imputa). Y yo solo pienso que el antifujimorismo está matando a la ya moribunda justicia — así como el fujimorismo ya lo hizo antes.

Eso es lo que sucede cuando procesos que son jurídicamente complejos son tan mediáticos. Lo que está ocurriendo es que las personas están confundiendo la prisión preventiva y la detención preliminar con medidas que buscan hacer justicia. Pero lo cierto, señores, es que lo que se está decidiendo en estos momentos en la audiencia de Keiko Fujimori no es si la lideresa de Fuerza Popular es culpable o no, sino si se debe imponer una MEDIDA CAUTELAR.

¿Qué significa esto? Las medidas cautelares, que incluyen la prisión preventiva, son solamente para garantizar que el proceso se pueda realizar y no sea entorpecido por, por ejemplo, obstrucción, fugas o la destrucción de evidencia. Nada más que eso. Si es que meten a Keiko presa, la razón de fondo no es que ella ya es culpable (aunque sí debe haber indicios de esa culpabilidad). La razón de fondo es que el juez cree que su libertad puede ser un peligro para el proceso.

El problema es que esa diferencia, que parece técnica, es una que al antifujimorismo y a buena parte del Perú no le interesa. Pretenden que con la prisión preventiva se haga justicia, pero no entienden el peligro que eso supone. Ello porque las medidas cautelares se aplican sin que el juez haya revisado a fondo la evidencia y sin haber contrastado absolutamente todo. Es decir, se aplican en una etapa inicial del proceso, en la que hablar de justicia o impunidad es un contrasentido (más allá de una deformación, en mi opinión, de los estándares para plantear una prisión preventiva que han convertido esta audiencia en casi un juicio aparte).

En otras palabras, quienes están pidiendo justicia o hablan de impunidad en estos momentos, no tienen la más mínima idea de lo que dicen. Las medidas cautelares no buscan hacer justicia. No pueden hacer justicia porque no determinan si el acusado es culpable, solo buscan resguardar el proceso. Por eso es que, por más culpable que crea el Perú que es Keiko, no es impunidad su libertad, ni su apresamiento es justicia — no en esta etapa.

Si lo que pretendemos es que los jueces metan presos, preliminarmente, a los acusados porque creemos que eso es justicia, estamos favoreciendo un sistema distorsionado que mañana nos puede explotar en la cara: la prisión preventiva podría servir, realmente, para perseguir a enemigos políticos. ¿Se acuerdan de los audios del Consejo Nacional de la Magistratura? ¿Ese Consejo que escogió a nuestros jueces y fiscales? Ellos son los que manejan nuestra justicia y nosotros les estamos dando mucho poder.

Debemos ser vigilantes, incluso cuando nuestros enemigos son los acusados, de lo contrario, vamos a terminar destruyendo a la justicia… en ese camino va el antifujimorismo.

Siempre listo para la conversación del día.
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