martes 23 de octubre, 2018

(EDITORIAL): Sí, tiene nombre propio

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Alberto Fujimori
Fuente: El Comercio

Martín Vizcarra hizo lo correcto. Tal y como había sido aprobada por el Congreso, hubiese sido un grosero error de parte del presidente no observar la “ley Fujimori”. Para todos (incluyendo a los miembros de Fuerza Popular), es evidente que en este caso estamos ante una ley con nombre propio. Una iniciativa legislativa que fue presentada porque se anuló el indulto al ex dictador y con el objetivo primordial de beneficiar al líder histórico del fujimorismo a como dé lugar.

Por supuesto, no todos quieren admitir esta realidad. Según algunos de los defensores de la “ley Fujimori”, esta no es una ley con nombre propio, sino que fue aprobada con el fin de tratar una problemática que estaba siendo ignorada: las pésimas condiciones en las que mueren los reos peruanos que padecen una enfermedad. Alberto Fujimori sería coincidentemente uno de esos reos, pero su liberación no sería el motivo detrás de esta ley.

Sin duda alguna, a veces los casos particulares pueden ayudarnos a enfocarnos en problemas generales. No es extraño que la injusticia cometida contra una persona revele que se necesita hacer cambios en la legislación. En casos como el de la “ley Fujimori”, sin embargo, la cuestión es distinta. Esto porque la norma aprobada por el Parlamento contempla disposiciones manifiestamente absurdas que únicamente se explican porque su motivación principal es liberar a Alberto Fujimori.

Un ejemplo servirá para notar este problema. La “ley Fujimori” indica que no pueden ser beneficiarios de esta norma las personas condenadas por delitos como violación o pertenecer a una organización criminal. No obstante, los condenados por homicidio agravado sí pueden ser beneficiarios de la norma. Es decir, según esta ley, es más grave ser una persona que nunca ha hecho daño a terceros directamente, pero que pertenece a una organización criminal que una persona que ha matado a 20 seres humanos. De más está decir que esta implicancia de la ley es absurda y carente de todo sentido. Es más, es contradictorio pretender excluir como beneficiarios de la ley a quienes han cometido delitos graves y no incluir a los asesinos.

Si el Congreso aprobó esta norma con “errores” tan graves como estos no es porque “se les pasó” o no los notaron, sino porque decidieron hacer una ley a la medida de Alberto Fujimori. Y ese es el principal motivo por el que la “ley Fujimori” debe ser modificada: estamos frente a una norma que ha sido diseñada para beneficiar a una persona a pesar de que sus disposiciones no sean razonables. Una ley general se hace pensando en un problema concreto, no en cómo acomodar la legislación para favorecer a una persona particular.

Frente a las observaciones hechas por el Poder Ejecutivo, esperemos que el Congreso no insista con la “ley Fujimori”. Todo lo contrario, los legisladores deben discutir esta iniciativa legislativa y eliminar sus incongruencias. Es inaceptable que el Congreso fujimorista haya utilizado su mayoría para beneficiar a su líder histórico pese a que hace unos meses aseguraron que un proyecto de ley similar era inconstitucional por tener nombre propio. Es hora de que corrijan este gravísimo error.

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