jueves 18 de octubre, 2018

Análisis de mi campaña municipal - por Daniel Urresti

Lectura de 3 minutos
Daniel Urresti
Fuente: Andina

Analizar los errores y aciertos de una campaña política es realmente difícil, es casi como ponerse de acuerdo sobre por qué fracasamos 36 años seguidos para clasificar a un mundial de fútbol. Cada quien tiene sus propias hipótesis y las defiende con ardor.

Yo trataré de dar mi punto de vista sobre por qué perdí la última campaña municipal.

Mi estrategia:

  • Aceptar la invitación de un partido político nuevo. El sistema es perverso y te deja muy pocas opciones para poder postular a un cargo público.
  • Sabiéndome inocente, asumir que era imposible alargar mas allá del mes de julio el pronunciamiento de la sala penal por el caso Bustíos, por el cual prácticamente he tenido tres juicios que obedecen a tres acusaciones diferentes: autor material (no lo pudieron probar) autor mediato (no lo pudieron probar) y coautor (imposible de probar debido a las groseras mentiras de la única testigo que decía haberme visto en el lugar del asesinato). Con todos los hechos y pruebas nuevas que fueron encontrándose durante mi juicio, era imposible que no me absuelvan. Mi absolución suponía iba a servir para que aquellos indecisos que querían votar por mí, pero que no lo iban a hacer por el juicio, los haga decidirse a mi favor.
  • Ofrecer soluciones prácticas y viables para los dos principales problemas de la ciudad: mejorar la seguridad ciudadana y el caos del tránsito.
  • Comenzar mi campaña por las laderas, partes altas o cerros que rodean la ciudad. Después de entender claramente su problemática, incluí soluciones viables para mejorar el estilo de vida de esta población que sobrevive en esos lugares, donde viven como si estuvieran en los lugares más alejados del país y no a minutos de la plaza mayor de Lima.

A pesar de la contra campaña que consistió en:

  • Alargar mi juicio a como dé lugar.
  • Atacar con fundamentos o sin ellos al partido Podemos Perú y su fundador.
  • Usar las redes para ponerme las etiquetas de asesino y violador.
  • Prácticamente vetarme de entrevistas en los medios mas importantes.

Nada parecía darles resultado, ni siquiera los ataques virulentos y hepáticos que diariamente realizaba una conductora de televisión de lágrimas fáciles.

Todo cambió el 4 de octubre cuando la sala penal por unanimidad me absuelve de todos los cargos. Dos horas antes de la lectura de sentencia, esta se había filtrado. Todos los medios daban a entender que la absolución era injusta. Acepté de buena gana una invitación a un programa nocturno que de entrevista pasó a convertirse en un ataque directo, donde se suponía que en algún momento, debido a la “pericia” del entrevistador, yo aceptaría que la sentencia estaba equivocada o algo parecido. Desde ese momento hasta el día de las elecciones, fui atacado y destrozado mediáticamente por los medios de comunicación más importantes, mientras al que se suponía tercero lo “ponían en vitrina”.También, utilizaban políticamente a los familiares del Sr. Bustíos, de quienes estoy seguro se olvidarán completamente, a menos que piensen en algún momento que puedo ser nuevamente un peligro para sus intereses.

¿Cómo o por qué se alinearon todos los medios para hacerme leña mediáticamente? No lo sé. Tal vez algún día se llegue a conocer, igual que se llegó a saber que la CONFIEP “donó” 200 mil dólares a la campaña de Keiko Fujimori para que no salga electo Humala.

El resultado fue que lograron lo que se pensaba imposible: que el tercero suba más de 20 puntos en tres días y gane las elecciones.

Si yo ganaba, era consciente de que iba a poner en riesgo mi vida para cumplir las promesas electorales, sobre todo para el cierre de los mercados donde se venden las cosas robadas y acabar con todas las mafias que nacen en la municipalidad y con las cuales convivimos a diario, pero estaba dispuesto a hacerlo.

No gané y lo asumí de inmediato. El electorado había tomado una decisión y eso se respeta. Felicité al ganador en persona y di vuelta a la página.

¿Cuál fue mi principal error?

Creo, aunque por supuesto puedo equivocarme, que mantuve mi esencia, es decir, fui frontal y dejé muy en claro que iba a gobernar teniendo en prioridad a las laderas, asentamientos humanos y distritos más pobres, que no permitiría que los grupos de poder me impongan la agenda ni las obras que debían realizarse.

Fue un poco más de un millón de personas las que votaron por mí, a ellos quiero agradecerles infinitamente su confianza y pedirles que como yo, confíen en que el nuevo alcalde cumplirá sus promesas y que con los métodos que crea convenientes utilizar, disminuirá la inseguridad ciudadana y pondrá orden y rapidez en el caos del transito que nos agobia.

Por mi parte, después de doce años, por fin estoy disfrutando plenamente de la compañía de mi familia y en especial de mi adorado nieto. Los que tienen la dicha de ser abuelos, saben a qué me refiero.

Siempre listo para la conversación del día.
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