miércoles 17 de octubre, 2018

José Domingo Pérez: ¿Por qué se le acusa de apología al terrorismo?

Lectura de 4 minutos
descarga

¿Qué sucedió?

Durante el Encuentro Nacional Anticorrupción Chihuahua 2018, en México, el fiscal José Domingo Pérez (integrante del equipo especial del caso Lava Jato), declaró que: “[El gobierno de Alberto Fujimori] acabó con la Guerrilla, o la Guerra Civil, respecto a los grupos subversivos ‘Sendero Luminoso’ y algún otro, como el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru”.

Debido a esto, ha sido duramente criticado, tanto en las redes sociales como por congresistas y funcionarios del Estado.

El congresista fujimorista Carlos Tubino dijo que su declaración “puede lindar con la traición a la patria”, al no utilizar la palabra “terrorismo” para referirse Sendero Luminoso y el MRTA.

Incluso, el fiscal Luis Landa (Coordinador en los Procesos por Delitos de Terrorismo) le ha solicitado informar “con carácter urgente” sobre sus declaraciones, y ha sido citado por la Comisión de Defensa del Congreso.

El fiscal ya ha afirmado que sus frases fueron sacadas de contexto y que le “causa malestar que en lugar de permitir que el Ministerio Público pueda hacer su trabajo de manera autónoma haya este nivel de interferencia hacia los fiscales”, en comunicación con Canal N.

Guerra civil

Alonso Gurmendi, profesor de Derecho Internacional en la Universidad del Pacífico, habló con este diario lo sucedido con José Domingo Pérez.

Sobre el término guerra civil, dijo, “no tiene un correlato técnico. Suele hacer referencia a cuando un país ‘está partido en dos’, como en el caso de la Guerra Civil Española o la Guerra Civil en EEUU. Yo creo que se debe hablar de conflicto armado no internacional“.

De acuerdo al Comité Internacional de la Cruz Roja, “guerra civil” carece del significado jurídico y académico del que sí rinde cuenta “conflicto armado no internacional”, pero ambas palabras hacen referencia al mismo fenómeno de partes en conflicto, que en el caso de Sendero Luminoso califica al ser “Estados o grupos armados, por ejemplo fuerzas rebeldes”.

Sin embargo, “guerra civil”, de acuerdo a Gurmendi “no responde a la memoria histórica”: “si le hablas a peruanos de la ‘Guerra Civil Peruana’, no van a entender a qué hace referencia. Hay un deber de no imponer desde fuera los conceptos, sino dejar que la memoria se construya localmente”.

Conflicto Armado No Internacional:

Para que un conflicto sea considerado un conflicto armado no internacional, debe cumplir dos condiciones: “los grupos armados deben tener un nivel mínimo de organización y los enfrentamientos armados deben alcanzar un nivel mínimo de intensidad”.

Estas condiciones están relacionadas a la duración y gravedad de los choques, la cantidad de combatientes y víctimas, la medida del año causado, etc. Sobre la organización, se considera un indicador la capacidad de transmitir y cumplir ordenes, la existencia de una cadena mando y la capacidad de planificar y desplegar operaciones, así como reclutar y entrenar nuevos combatientes.

Bajo estos parámetros, en términos de Derecho Internacional Humanitario, por el nivel mínimo de organización e intensidad del fenómeno, la época del terrorismo de Sendero Luminoso calificaría como un fenómeno de conflicto armado no internacional.

Sin embargo, la utilización del término conflicto armado tampoco es pacífica. Un sector considera que su utilización supone “maquillar” al terrorismo con un término más noble, pues se enfocaría más en el “conflicto” que en el mal del terrorismo.

Pese a ello, el hablar de conflicto armado no internacional tiene sentido desde la perspectiva del Derecho Internacional.

Esta forma de definir el terrorismo como parte de un conflicto armado no internacional enfatiza la gravedad del fenómeno por considerar la duración del conflicto, las víctimas, la gravedad de los eventos y la medida del daño causado, así como la estructura organizacional del grupo subversivo y su capacidad para aumentar y radicalizar sus filas.

Guerrilla

De acuerdo al Grupo de Estudios en Seguridad Internacional, “la guerrilla es una táctica militar que difiere de la insurgencia en su naturaleza (es una simple táctica, no una movilización social armada), pero que es empleada habitualmente por actores insurgentes (…) elude los ataques frontales en masa con el fin de no ofrecer un blanco identificable a su adversario. No pretende ganar la guerra mediante batallas decisivas. La guerrilla utiliza la sorpresa, la movilidad  y el ataque concentrado en un punto”.

La guerrilla, justamente, es una táctica por la que Sendero Luminoso se hizo reconocido: la incapacidad de determinar dónde iban a atacar luego, de reconocer sus miembros de la sociedad civil en general, etc.

Sin embargo, como comenta Gurmendi: “cuando dicen que Sendero Luminoso es un grupo guerrillero hay un elemento que falta. No refleja el panorama completo de cómo lo entendimos en el Perú: decimos que Sendero Luminoso es terrorista justamente para enfatizar el carácter asesino e ilegal.”

Además, agregó, “¿Un grupo terrorista puede hacer guerrilla? Sí. ¿Un grupo guerrillero puede hacer terrorismo? Sí. La decisión al nombrarlo es una de memoria histórica, donde el significado no es técnico, sino de la forma en cómo se quiere recordar.”

¿Una acusación válida?

Respecto a las posibles repercusiones que la declaración del fiscal Pérez pueda tener, Alonso Gurmendi comenta, “Yo creo que el fiscal intentó usar una terminología más comprensible para su audiencia y creo que se equivocó, porque los términos que utilizó no reflejan la forma como hemos aceptado y concluido que este fenómeno debe recordarse en este país”.

Enfatizó que la experiencia peruana es “sui generis”, y que por eso debemos basarnos en una terminología “que pueda ser utilizada en el día a día de la memoria histórica del Perú”: “como peruanos nos referimos a terrorismo y es la mejor forma de expresarnos: quitarle esta característica de terrorista para satisfacer las necesidades de comprensión de la audiencia me parece un error. Yo creo que es al revés: la audiencia debe ser expuesta a los términos que se utilizan en Perú”.

Además, agrega que “es un error, no es un delito. El delito de apología del terrorismo busca sancionar decir que una persona que comete terrorismo no es terrorista o que el acto que cometió no es terrorismo, y esto debe ser mucho más delicado por tratarse de un delito de opinión”.

Al respecto, Gurmendi también recalca el peligro sobre dichas acusaciones: “hay una utilización del mensaje para beneficio de un partido, de una agrupación que busca la rivalidad con esta persona. Acusarlo de traición a la patria es un problema (…) para mí, el delito de apología al terrorismo no se cumple en este caso puesto que no hay una negación del delito: decir guerrilla no niega que este grupo sea terrorista”.

“Hay una tendencia en este país, donde la memoria sobre el terrorismo ha sido utilizada estratégicamente: el fenómeno del ‘terruqueo’, deslegitimar ante la acusación continua que una persona que está en desacuerdo conmigo es terrorista, y eso es un problema social mayor porque la memoria histórica del Perú se tiene que construir pensando en el Perú, no en los beneficios a corto plano de grupos específicos”, concluye.

Escribe Alonso Díaz
Siempre listo para la conversación del día.
Ad
Copyright © 2018 - GRUPO ALTAVOZ