jueves 11 de octubre, 2018

(EDITORIAL): Dos decisiones de Fuerza Popular

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Héctor Becerril y Pedro Chávarry
Fuente: Andina/USI

La bancada de Fuerza Popular ha tomado dos decisiones que sin ninguna duda van a afectar su imagen política. A pesar de que la mayoría de peruanos desaprueba la gestión del fiscal de la Nación (76% según Ipsos), la bancada fujimorista votó contra el informe que recomendaba la destitución e inhabilitación de Pedro Chávarry. Todavía más, el fujimorismo votó contra el informe que acusaba al legislador naranja Héctor Becerril por infracción constitucional. Extrañamente, mientras el congresista Oracio Pacori leía el informe elaborado contra Becerril, el canal del Congreso no transmitió lo que sucedía en la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales.

Aunque ciertamente el fujimorismo es blanco constante de críticas por parte de la prensa y los analistas, la verdad es que su baja popularidad entre los peruanos se debe en gran parte a acciones como estas y no solo a cuestionamientos de terceros. Debido a la defensa cerrada que Fuerza Popular ha hecho de personas cuestionadas como Yesenia Ponce y hoy de Héctor Becerril y de Pedro Chávarry, el partido de Keiko Fujimori ha generado suspicacias y una gran desconfianza entre los peruanos.

Para la mayoría de ciudadanos, es difícil -sino imposible- creerle a Héctor Becerril cuando asegura que no se reunió con exmiembros del Consejo Nacional de la Magistratura. Por más que estos últimos también gocen del rechazo popular, es poco creíble que los exmagistrados Guido Aguila y Baltazar Morales mientan sobre su reunión con Héctor Becerril. ¿De qué les serviría inventarse una reunión con un congresista fujimorista? No tienen ninguna razón de peso para hacerlo.

En el caso de Pedro Chávarry, estamos ante un fiscal de la Nación que ha sido sindicado en los “audios de la corrupción” y que es investigado por la propia Fiscalía por supuestamente ser parte de la organización criminal “Los cuellos blancos del puerto”. Chávarry, además, admitió haber mentido a los peruanos cuando dijo que no se había reunido con periodistas que apoyaban su candidatura.

Como venimos diciendo en este diario, tal vez Chávarry sea inocente, pero un fiscal de la Nación debería ser una persona limpia de polvo y paja y sobre la cual no pesen sospechas justificadas. Sobre todo cuando estamos en un contexto de desconfianza institucional que demanda tener autoridades sin cuestionamientos (¡Duberlí Rodríguez renunció a la presidencia del Poder Judicial por menos!). En ese sentido, no se entiende bien la defensa política que hace Fuerza Popular -ya no solo en la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales- de un fiscal de la Nación del que tenemos buenas razones para dudar.

Las dos decisiones que acaba de tomar Fuerza Popular serán sin ninguna duda consideradas como actos de blindaje por los ciudadanos y afectarán todavía más su alicaída imagen pública. Y son, de hecho, bastante cuestionables por las razones que ya hemos expresado. Los parlamentarios fujimoristas suelen culpar a la prensa por el rechazo ciudadano que generan, pero si vemos sus acciones a lo largo de estos más de dos años, es bastante entendible que miles de peruanos estén insatisfechos con su trabajo.

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