miércoles 13 de junio, 2018

(EDITORIAL): La comisión de los hipócritas

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Yeni Vilcatoma
Fuente: Yeni Vilcatoma también ha insultado a otras personas, pero nunca ha recibido sanción alguna.

Una de las razones por las cuales resulta insufrible ver los “debates” del Congreso es que nuestros parlamentarios apelan en sus intervenciones a cualquier cosa menos a buenas razones. Cualquiera que haya visto el debate sobre la censura de Jaime Saavedra, la vacancia de PPK o la reciente sesión de la Comisión de Educación del Congreso sobre el LUM sabe que las discusiones parlamentarias son de un nivel bajísimo, realmente deplorable. Y son de un nivel bajísimo porque en lugar de argumentar nuestros congresistas se dedican a insultar, a gritar sandeces e incluso a difamar a otras personas.

A pesar de ello, parece que ahora la Comisión de Ética del Congreso se ha puesto estricta con los insultos y pretende restringir las ofensas. Esta comisión, que nunca ha sancionado a otros congresistas que incurren en difamaciones y ofensas contra otras personas (muchas de las cuales son personas decentes), ha abierto una investigación contra el legislador de Nuevo Perú Alberto Quintanilla por calificar a Yeni Vilcatoma como la “Yayita del fujimorismo”. Yayita, como de seguro muchos saben, es la novia de Condorito, personaje de ficción citado por Yeni Vilcatoma durante su intervención en el proceso de vacancia de Pedro Pablo Kuczynski.

Aunque Quintanilla ha pedido perdón por referirse a Vilcatoma de esta manera, la fujimorista miembro de la Comisión de Ética, Milagros Salazar, ha dicho que esto no es suficiente y que se requiere de una “sanción ejemplar para que ninguno vuelva a afectar imagen y honra”. A decir verdad, nos parece loable que los miembros de la Comisión de Ética de Congreso deseen proteger la imagen y la honra de las personas injustamente afectadas por los congresistas, pero no podemos dejar de decir que no les creemos. De hecho, nos parece sumamente hipócrita de su parte que se rasguen las vestiduras por la frase de Alberto Quintanilla cuando han dejado pasar insultos y ofensas mucho más graves de parlamentarios de sus propias bancadas.

Señores de la Comisión de Ética, ¿realmente desean sancionar de manera ejemplar a los congresistas que afectan la imagen y la honra de otras personas? Pues muy bien, desde aquí los vamos a ayudar en su trabajo. Pueden empezar, por ejemplo, sancionando a la propia Yeni Vilcatoma. En resumidas cuentas, la hoy parlamentaria independiente dijo que Pablo Sánchez había recibido dinero para que no se investigue correctamente el caso Lava Jato. Más aún, tildó a Gerardo Sepúlveda -el socio chileno de PPK y que no ha recibido ninguna condena- como “pobre diablo”, “testaferro” e incluso le dijo corrupto. “Un chileno nos robó en Rutas de Lima y en H2Olmos”, aseguró Vicatoma violando el principio de presunción de inocencia.

Otro congresista que podría recibir una sanción ejemplar de la Comisión de Ética es el colega de bancada de Milagros Salazar, Héctor Becerril. El vocero alterno del fujimorismo ha dicho sin ninguna prueba que Fernando Zavala es un “corrupto” y que el fiscal de la Nación había convertido a la Fiscalía en una “organización criminal”. Más aún, Becerril dijo ayer que “los rojos del Frente Amplio, Nuevo Perú” son “filo terroristas”. ¿Acaso decirle “filo terrorista” a otro parlamentario es menos que decirle “Yayita” a Vilcatoma”?. Y si quieren a otro congresista más a quién sancionar, allí está la también fujimorista Karla Schaefer quien tildó de “monstrua” a la guía del LUM falsamente acusada de apología al terrorismo (cosa que debería generar también una sanción contra Edwin Donayre).

Por supuesto, desde este diario no esperamos que la Comisión de Ética haga algo por sancionar a estos congresistas. Ni siquiera creemos que se les critique con la misma vehemencia que ha sido cuestionado Alberto Quintanilla. Y ese es justamente nuestro problema: la Comisión de Ética actúa con doble moral y sin ningún tipo de objetividad. Aunque la investigación contra Quintanilla ha sido abierta por unanimidad, es bastante ilustrativo que teniendo mayoría en la comisión el fujimorismo no sancione a ni a Becerril, ni a Vilcatoma ni a sus otros parlamentarios que no tienen respeto por la honra de los demás. Antes que frente a una Comisión de Ética parece que estuviéramos ante una comisión de hipocresía.

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