miércoles 16 de mayo, 2018

(EDITORIAL): Con la educación no se negocia

Lectura de 2 minutos
Educación
Fuente: Andina

Poco tiempo después de jurar como presidente del Consejo de Ministros, César Villanueva hizo un tuit que parecía desalentador: “Ideología de género: somos respetuosos, pero no podemos concentrarnos en imposición de términos”. A decir verdad, la idea expresada por el premier es muy poco clara y no se entiende bien a qué se está refiriendo (¿quería sacar la palabra “género” del currículo?), pero era obvio que estaba criticando a quienes hemos defendido el enfoque de género de los grupos conservadores más fundamentalistas y radicales.

Pese a las palabras iniciales de Villanueva que parecían no augurar un buen futuro, lo cierto es que hasta el momento el ministro de Educación Daniel Alfaro está actuando con la independencia y la sapiencia que el puesto requería. Al menos en lo referente al tema de igualdad entre hombres y mujeres. Consultado sobre la implementación del enfoque de género en el currículo escolar, el ministro Alfaro señaló lo siguiente: “Nosotros como Ministerio de Educación aseguraremos los derechos, deberes e igualdad de oportunidades de hombres y mujeres; y eso no es negociable”.

Frente a lo que fue el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, que claudicó ante la mayoría parlamentaria y los grupos de presión en temas importantes como este, es correcto que ahora el Ministerio de Educación vuelva a comprometerse con sacar adelante un aspecto sumamente importante del currículo escolar. Y es que, aunque a algunos no les guste aceptarlo, el Perú es una sociedad machista en la que en la práctica hombres y mujeres no tienen las mismas posibilidades de realización. Si bien es cierto que existen diferencias biológicas entre hombres y mujeres, existen también barreas culturales que inhiben a las personas de tomar determinadas decisiones. Y no solo eso: se perpetúan estereotipos perjudiciales como aquel que asocia a las mujeres a las labores domésticas y excluye a los hombres de estas responsabilidades.

Ahora, lo que le toca al Minedu es emprender una adecuada estrategia de comunicación para explicar a los padres que no se está “promoviendo” la homosexualidad (que al parecer tiene origen biológico, dicho sea de paso) o las relaciones sexuales en la infancia. Pero el Minedu no puede hacerlo solo, por lo que el presidente Martín Vizcarra debería sumarse a este esfuerzo para que un logro tan importante en la educación pública no sea otra vez rechazado por colectivos de padres. Quizás a personas como el pastor Rozas o Carlos Tubino no se los pueda hacer entrar en razón, pero de seguro que si se explica qué significa realmente la palabra “género” y por qué no es contraria a la idea de que existen diferencias biológicas entre hombres y mujeres, muchos padres no dudarán en apoyar este enfoque educativo.

Escribe Altavoz
Siempre listo para la conversación del día.
Ad
Copyright © 2018 - GRUPO ALTAVOZ