viernes 6 de abril, 2018

SAN MARCOS: ¿Por qué protestan los estudiantes que tomaron la universidad?

Lectura de 6 minutos
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Por Andrea Gómez y Matheus Calderón

 

Con tanquetas y bombas lacrimógenas ingresaron esta mañana –poco después de las 7 a.m.– agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Entraron sin un fiscal de prevención del delito, y también sin presencia de la Defensoría del Pueblo. Más de una docena de estudiantes han sido detenidos.

Ayer por la tarde, el rector de San Marcos Orestes Cachay facultó a los agentes a irrumpir en la Decana de América. El gesto tiene mucho de ironía: en el año 2016, como se han encargado de machacar los manifestantes, era el mismo Cachay quien participaba de una toma -esa vez contra el rector Pedro Cotillo.

De acuerdo a ley, solamente el consejo universitario el que puede facultar a la PNP a entrar a la universidad. Si es que no ocurre mediante los canales oficiales, se violaría la autonomía universitaria. Entonces, ¿podríamos decir que la policía violó la autonomía universitaria? No, ya que, de acuerdo a la penalista Virginia Naval, la toma de la universidad sí configura un delito flagrante; por lo tanto, el ingreso de la PNP sin un fiscal –y, añadiéndole la aprobación del ingreso de los efectivos policiales, por parte del mismo rector– no podría considerarse ilegal.

En este sentido, la policía tiene la potestad de “ingresar a cualquier tipo de inmueble si es que tiene la certeza de que se haya –o se vaya– a cometer un delito”, añadió la abogada.

¿POR QUÉ PROTESTAN LOS ESTUDIANTES?

Y es que la casa de estudios fue tomada la madrugada del último 5 de abril por un grupo de estudiantes que critican la forma en la que los Estudios Generales se están implementando desde este año.

El 5 de abril último estaba establecido como el primer día de clases del ciclo universitario de este año; sin embargo, la mañana del jueves, los medios y las redes sociales informaban sobre una nueva toma de San Marcos por parte de la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM).

El punto central de la protesta tiene que ver con el establecimiento de los Estudios Generales a partir de la Nueva Ley Universitaria.

Días antes de las protestas, los estudiantes habían exigido la formación de mesas de trabajo vinculantes para decidir los cursos que integrarían el currículo sanmarquino respecto a los estudios generales.

(Orestes) Cachay busca imponer unos estudios generales cuya elaboración  con participación estudiantil“.

La universidad por su lado, argumenta que sí se han planteado espacios en los cuales participan los representantes estudiantiles.

El plan curricular ha sido discutido en todas las instancias de gobierno con participación estudiantil, tanto del tercio, como de los representantes gremiales“, relata Marcel Velázquez, profesor e investigador sanmarquino, en una columna publicada en este mismo medio.

Las mesas de trabajo vinculantes, para la administración de la universidad, son vistas como formas de poder alternas solicitadas por cúpulas políticas entre los alumnos de la universidad.

A pesar de eso, fueron los gremios estudiantiles (la FUSM) los que convocaron la protesta.

De acuerdo a los estudiantes, no se han previsto salones ni docentes para los estudios generales -lo cual es rechazado por el mismo rector Cachay hoy en conferencia de prensa.

LA IDEOLOGÍA EN EL CENTRO

Un tema más está en el centro de la toma de San Marcos, y se vincula con el modelo educativo -en términos ideológicos-. Parte de la denunciada improvisación de los cursos en las mallas curriculares de Estudios Generales suenan, hacia los manifestantes, como peligrosamente cercanos a un discurso tecnocrático y al servicio del mercado.

Cómo una universidad pública puede “servir al pueblo de todo corazón” (Mao dixit) parece ser la pregunta de fondo: (los estudios generales) “buscan hacer de la universidad un centro exclusivamente de formación de mano de obra técnica formada en competencias al servicio del mercado, negando así el carácter científico, democrático y nacional que el movimiento estudiantil busca desarrollar”.

“La toma fue programada por los estudiantes, ¿y qué hicieron las autoridades? Podemos estar en desacuerdo con la forma, pero era legítima (Lo hicimos también cuando un rector se oponía al desarrollo de nuestra Universidad y ella participó el actual rector)”, señaló vía Facebook el catedrático e investigador Gonzalo Espino, de la Facultad de Letras de la Decana de América.

“La escolarización de los estudios generales y la improvisación es alarmante. Como sanmarquino simplemente defiendo el derecho a la protesta. No imagino una universidad de sí señó. No”, agrega el profesor.

“Lo que no aceptamos es el atropello, la policía ingresó al campus sin la presencia del fiscal y esperamos que la protesta no convierta en una práctica que se penaliza. Finalmente, tenemos cerca de una veintena de estudiantes llevados a la comisaría”, remató.

NO A LA PENALIZACIÓN DE LA PROTESTA¿Tienen razón los estudiantes? ¿Cuál ha sido el proceso para llegar a los Estudios…

Posted by Gonzalo Espino on Friday, April 6, 2018

 

Según la Plataforma Reivindicativa presentada por la FUSM, se pide que se anule el proyecto de estudios generales y se elabore una nueva currícula de los mismos, que se lleven a cabo jornadas curriculares con participación estudiantil y un mayor presupuesto a los grupos de investigación y de estudio.  Todo ello, respecto al eje académico comprendido en el ciclo regular.

OTRAS DEMANDAS:

Por otro lado, refiriéndose al bienestar universitario, la FUSM solicita el aumento de raciones en el comedor universitario (1000 en verano y 3000 en ciclo regular), atención de los residentes externos los domingos y feriados y la mejora en calidad y variedad de comida.

Sumado a ello, se pide la reposición del administrador de la residencia, la ejecución del 3% de los Recursos Propios o Directamente Recaudados (RDR) a Bienestar Universitario, la destitución del jefe de seguridad, Efraín Barragán; la elaboración del plan de seguridad de San Marcos y la culminación del cerco perimétrico de la universidad (sin ceder campus).

Finalmente, el punto 3 del pliego de reclamos hace referencia al eje político, el cual busca la reducción de costos del Trámite Único de Procesos Administrativos y de las vacantes del centro pre universitario al 10%, la no intervención ideológica y política de la Sunedu, respeto al reglamento para la contratación y nombramiento docente que responda a la realidad de cada facultad, libertades académicas respecto a la tacha docente y cátedra paralela, y la participación del cogobierno en cada uno de los procesos de evaluación y perfeccionamiento docente y en cada espacio de trabajo.

SAN MARCOS RESPONDE

Con el pasar de las horas, la Decana de América emitió una nota de prensa, desde la Oficina General de Imagen Institucional, en la que se especifica que “la creación de los Estudios Generales es una obligación de las universidades en cumplimiento de la Ley Universitaria, y la UNMSM, desde el año 2016, ha desarrollado una minuciosa planificación para su implementación”.

En el punto dos, el comunicado señala que las medidas establecidas han sido debidamente estudiadas y adaptadas a la “realidad de nuestro país” en base a experiencias de otras “instituciones de alto nivel” –se menciona a la Universidad de Harvard–.

Además, se menciona que San Marcos “cuenta con los docentes en número suficientes y con experiencia, así como instalaciones adecuadas para su normal desarrollo y la integración de los 5800 ingresantes del proceso de admisión 2018”.

Más adelante, en el apartado 3, se indica que “un pequeño número de estudiantes, que se denominan ‘dirigentes’, pero sin organizaciones de base que los sostengan, se ha opuesto sistemáticamente al desarrollo de los Estudios Generales, pretendiendo tener la representación de los nuevos estudiantes y aduciendo una inexistente improvisación en la creación de la nueva Escuela de Estudios Generales”.

“Como presidente pido el diálogo alturado tanto a docentes como estudiantes para solucionar nuestros problemas internamente”, remató hoy Cachay en una conferencia de prensa.

Al mismo tiempo de las declaraciones de Cachay,  agentes de la policía rompieron vidrios de la residencia universitaria y tiraron bombas lacrimógenas ante las quejas de los alumnos que allí viven.

“Fuimos sorprendidos por la policía que se metió por los techos y han lanzado bombas lacrimógenas y nos han agredido”, señaló una joven a El Comercio.

“Acá hay personas discapacitadas y nos han golpeado como si fuéramos delincuentes”, indicó otra alumna al mismo medio.

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