miércoles 7 de marzo, 2018

Jaime Yoshiyama: ¿Su detención se dio de acuerdo a ley? Dos expertos opinan

Lectura de 3 minutos
jaime-yoshiyama
Fuente: Peru21

El 28 de febrero, Jorge Barata declaró ante la fiscalía peruana que Jaime Yoshiyama habría sido el intermediario para recibir hasta US$1 millón para la campaña Fuerza 2011 por parte de Odebrecht. Tras tomar conocimiento de esto, la fiscalía decidió allanar el domicilio del exministro como parte de la investigación de Lavado de Activos en la que se le ha incluido.

Durante la diligencia, se encontró un arma por la cual Yoshiyama no supo responder sobre su uso o finalidad. Por esto, en el marco de la ley de flagrancia, fue detenido mientras se lleva a cabo la investigación pertinente sobre el objeto encontrado. ¿Cuál sería el delito? “Fabricación, suministro o tenencia ilegítima de materiales peligrosos” (artículo 279 del Código Penal).

Aún hay muchas cosas por determinar. ¿Cómo se obtuvo el arma? ¿Estaba apta para ser utilizada? ¿Cuál era su finalidad? ¿Tenía una licencia vencida o nunca la obtuvo? Dos expertos en derecho penal nos ayudan a entender lo que podría suceder.

¿La sola posesión de un arma constituye delito?

Para Carlos Caro, “la sola posesión de arma de fuego sin licencia es un delito, pero debe coexistir una condición: el arma tiene que poder ser usada. Por ejemplo, si es un arma de colección no es un delito, debe estar parta para disparar. En este caso no tenemos la información concreta pues aun falta una pericia de la Sucamec”.

Joaquín Missiego nos recuerda que el delito está tipificado así, solo mencionando la posesión ilegítima de armas como un hecho delictivo, y además con penas altas de 6 a 15 años. Según el penalista, este delito fue incluido pues hay “mucha gente que tenía armas en su casa y sin licencia, porque esta se había vencido o las tenía por herencia familiar. Ahí comenzó la reflexión –ahora mediática– en torno a la finalidad de la tenencia de esta arma. Lo que realmente busca el artículo es impedir la impunidad cuando, por ejemplo en casos de robo agravado, no se encuentran las pertenencias de la víctima en manos de los delincuentes entonces hay cómo detenerlos por poseer un arma sin justificación”. Si se cumple esta finalidad de la norma es lo que aún está por evaluarse en el caso de Yoshiyama.

¿La ley de flagrancia fue bien utilizada?

En el presente caso, sí fue válido detener al implicado en el marco de la ley de flagrancia.

Según el penalista Joaquín Missiego, sí hubo una situación flagrante la cual implica una detención de hasta 48 horas. “La situación de Yoshiyama coincide con el tipo penal, sin embargo, debemos esperar a ver si la finalidad de su posesión guarda alguna relación con una actividad delincuencial”.

Recordemos que durante el allanamiento estuvieron presentes agentes policiales, que para el abogado Carlos Caro “pueden diferenciar si el arma está apta para disparar casi inmediatamente. Asumo que al levantar el acta se ha dado cuenta de eso. El tener municiones también podría ser indicio de que podía ser utilizada, pero realmente se requiere una pericia de la Sucamec (Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de uso Civil) para saberlo con seguridad”.

Otro punto que ha sido tocado en las redes sociales es si se podía incautar el arma si el allanamiento era por otra cosa. Según Missiego, “no hay problema con eso. Si en un allanamiento encuentras en el mismo local un elemento delictivo, se permite la intervención fiscal y este puede avocarse el tema de oficio. Sin embargo, el fiscal de lavado de activos debe derivarlo a otro que sí vea estos temas, pero todo ha sucedido de manera regular”.

¿Qué toca ahora?

Según el experto en derecho penal Carlos Caro, lo que toca es que “la fiscalía decida si continua la investigación o si pasa el caso al Poder Judicial. Esto se puede dar con Yoshiyama en libertad mientras se dan las pericias e investigación correspondiente”.

Para Missiego, el exministro debe “enfrentar la investigación con comparecencia pero no detenido. Sí hay una situación de flagrancia, pero cumplidas las 48 horas debe enfrentar la investigación –de la cual sí no va a poder librarse– pero en libertad y acudiendo cada vez que sea citado. Una prisión preventiva no estaría justificada por el requisito de peligro de entorpecimiento de la actividad probatoria o peligro de fuga ya que no hemos visto esa intención”.

Siempre listo para la conversación del día.
Ad
Copyright © 2018 - GRUPO ALTAVOZ