miércoles 7 de marzo, 2018

INVESTIGACIÓN: Cobros y silencio: una historia no contada sobre la SBS y el BBVA

Lectura de 7 minutos
barale

Eduardo Saavedra tiene 67 años y ha pasado más de una década de su vida tratando que se le haga justicia.

Todo comenzó hace más de 10 años. Eduardo y sus hermanos tenían en conjunto varias empresas familiares dedicadas a distintos rubros. Entre ellas se encontraban Comercializadora Distribuidora Representaciones S.A. (CODIRSA), Compañía de Vigilancia y Seguridad S.A. (COVISE), LASER COMUNICACIONES S.A. y CSCS SECURITY SERVICE S.A. En 1998, uno de sus hermanos, que se desempeñaba como gerente financiero de las compañías, notó que algo no andaba bien en sus cuentas, por lo que decidió enviarle una carta al banco BBVA Continental (BBVA) pidiendo el sustento de algunos cargos que se le habían realizado.

En el año 2000, mientras buscaba algunos documentos en la oficina, Saavedra encontró el descargo sobre la carta que su hermano había enviado dos años atrás. “Entonces le volví a preguntar al banco qué había pasado con esto”, me cuenta el señor Saavedra. Y es entonces cuando empezó su pesadilla.

El BBVA se negó a entregar los sustentos que estaba solicitando, por lo que a Saavedra no le quedó más remedio que acudir a la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) en busca de una respuesta. La SBS, al recibir la denuncia, inició varios procesos sancionadores en contra del banco y concluyó que los cargos que habían realizado eran indebidos.

En el 2000, se encontró que el BBVA había efectuado dos cargos a dos de las empresas de Saavedra. A CODIRSA se le cargó un monto de $ 83,640.47 y a COVISE, más 4 millones de soles. Es por ello que, mediante una carta, el administrador exigió al banco que sustente los cobros. Es así que comenzó la odisea contra el BBVA y la Superintendencia de Banca y Seguros.

EL CASO CODIRSA Y UN GRUPO EMPRESARIAL QUE NUNCA EXISTIÓ

El BBVA respondió que el cargo hecho a CODIRSA se hizo a pedido de la misma empresa. Según señaló el banco, CODIRSA había enviado una carta de instrucción el 16 de abril de 1998 pidiendo que le cobren los $ 83,640.47 con la finalidad de hacer suya la deuda de otra empresa: Grupo Saadiz.

Sin embargo, según Saavedra, no solo nunca existió tal carta de instrucción, sino que tampoco existía el Grupo Saadiz, ya que así se le llamaba coloquialmente a su conglomerado de empresas, pero no se encontraba registrado ni tenía personalidad jurídica, por lo cual no podría haber tenido deudas propias.

La Plataforma de Atención al Usuario (PAU) de la SBS inició un procedimiento sancionador contra el BBVA y concluyó que el banco nunca pudo acreditar la existencia del Grupo Saadiz.

Entonces, si nunca se acreditó la existencia del Grupo Saadiz y supuestamente el cargo efectuado en cuenta habría sido destinado a ese grupo: ¿A dónde fue a parar el dinero?

“Eso es lo que yo me pregunto y no solo eso, sino también ¿de dónde sacaron esa carta de instrucción? Porque en nuestros registros no obra esa carta y un peritaje realizado sobre las firmas dice que son falsas”, señala Saavedra.

Así, la SBS multó al BBVA por “ejecución unilateral de actos no autorizados”. Sin embargo, el banco apeló la resolución y es entonces cuando el juego cambió. En segunda instancia, el Superintendente Juan José Marthans León revocó la multa por considerar que no era necesaria la acreditación del Grupo Saadiz

Además, Marthans no tomó en cuenta el desfase de fechas entre la carta de instrucción y los cargos. Si bien la supuesta carta de instrucción fue remitida con fecha del 16 de abril de 1998, los cargos fueron ejecutados el año anterior.

EL CASO COVISE Y EL COBRO DE 4 MILLONES

Esta extraña carta de instrucción no solo fue utilizada para el caso CODIRSA. El BBVA sustentó los cargos por más de 4 millones de soles con una copia de la carta en la cual se indicaba que los fondos de unas cuentas ‒al igual que en el caso anterior‒ fueran destinados a rebajar la deuda del Grupo Saadiz.

Al respecto, la PAU multó al BBVA por ejecución unilateral de actos y por falta de conservación de documentos. Esto debido a que la entidad fiscalizadora concluyó que el banco no pudo acreditar el sustento de los fondos retirados.

A pesar de ello, en segunda instancia, Marthans favoreció nuevamente al banco y revocó la primera sanción, aunque confirmó la segunda.

LA REPENTINA DEUDA DE UN MILLÓN DE SOLES

Pero los cobros aparentemente indebidos a dos de las empresas de Saavedra no fueron los únicos.

Constructora el Pacífico, otra de las empresas de la familia Saavedra, tenía un contrato de factoring con el BBVA, mediante el cual el banco compraba las cuentas por cobrar de la empresa. Es decir, el BBVA se iba a encargar de cobrar las deudas que otras empresas o personas tenían que pagar a Constructora el Pacífico.

Cuando Saavedra revisó los documentos de la cuenta de factoring que tenían con el banco, se percató de que en septiembre de 1997 el banco no había consignado ninguna deuda de la empresa a la Central de Riesgos. Sin embargo, en el mes posterior, la Central de Riesgos tenía una deuda de alto riesgo de Constructora el Pacífico por más de un millón de soles.

Al igual que en los casos anteriores, el señor Saavedra presentó una denuncia ante la SBS. “Había cargos en la cuenta de factoring de COVISE que nosotros no habíamos realizado, entonces le pedimos al banco que nos remita un reporte sobre el movimiento de esa cuenta”, afirma Saavedra.

A pesar de que la PAU determinó que había infracciones cometidas por el banco, se decidió archivar el caso en primera instancia porque los “hechos están vinculados a conflictos de intereses personales derivados de acuerdos contractuales”.

Ahora bien, la Ley General del Sistema Financiero [Ley 26702] regula las atribuciones del órgano de supervisión estableciendo, entre otras cosas, que velará por que se cumplan las normas que rigen el sistema financiero, “ejerciendo para ello, el más amplio y absoluto control sobre todas las operaciones, negocios y en general cualquier acto jurídico que las empresas que los integran realicen”.

Por tanto, si la SBS se encarga de velar por los intereses del ahorrista y para ello puede revisar los actos jurídicos que se generen con las empresas supervisadas por este ente, ¿por qué la SBS se declara no competente para resolver esta controversia?

Al respecto, consultamos con Martín Mayandía Burns, especialista en derecho financiero del estudio Benites, Vargas y Ugaz abogados, quien se mostró extrañado por la resolución de la SBS. “Me sorprende que se declare no competente, no entiendo los argumentos para declararse no competente y decir que no es una relación contractual”, indicó a Altavoz.

Saavedra, no contento con la resolución que archivó el caso, denunció a la SBS frente al Poder Judicial y señaló que la decisión no estaba debidamente motivada. La Corte resolvió que la SBS debía emitir un nuevo pronunciamiento con la debida motivación.

Luego de 4 años, la SBS se pronunció mediante una resolución, pero dijo exactamente lo mismo por lo que el Poder Judicial había pedido un nuevo pronunciamiento: que los hechos materia del procedimiento sancionador están relacionados con aspectos contractuales. Evidentemente, esta resolución no logró satisfacer lo ordenado por la corte, por lo que ordenó nuevamente a la SBS pronunciarse.

Finalmente, la SBS volvió a pronunciarse, pero desobedeció el mandato judicial y archivó la denuncia presentada por COVISE por, nuevamente, tratarse de hechos contractuales.

TAM FOX Y LA ESCRITURA PÚBLICA

Después de ver cómo archivaban los casos o retiraban las multas al BBVA, Saavedra decidió poner una última denuncia contra el banco por irregularidades contenidas en una escritura pública llamada “Reconocimiento de Deuda, Asunción de Deuda y Transacción de fecha 21 de abril de 1998”. Esta se había firmado con el propósito de que Constructora el Pacífico asumiera las deudas de las empresas de la familia Saavedra Díaz, entre ellas COVISE, CODIRSA, LASER COMUNICACIONES y CSC SECURITY SERVICE.

En la segunda cláusula se estableció que el monto total de las deudas de las empresas ascendía a US$ 1,121,360.00. Sin embargo, no se explicó quiénes eran las empresas que tenían deudas ni cómo es que habrían llegado a ese monto.

De acuerdo a Saavedra, el BBVA presentó documentos falsos para mostrar a CODIRSA, LASER COMUNICACIONES y CSC SECURITY SERVICE como empresas deudoras pese a que no lo eran en el momento en el que se firmó el contrato.

Además, indicó que confió en la evaluación de la deuda realizada por el banco BBVA que luego se mostraría sin sustento.

El caso se archivó, nuevamente, por ser considerado una controversia contractual, pero aun así la PAU decidió investigar un poco más sobre el asunto y pidió respuestas sobre por qué CODIRSA, LASER COMUNICACIONES y CSC SECURITY SERVICE aparecían en la escritura pública como deudoras si, de acuerdo a los reportes remitidos por el banco a la SBS, tales empresas no tenían deudas.

Por otro lado, el banco estableció que no determinó el monto total de la deuda de Constructora el Pacifico porque aún había créditos por liquidar de COVISE, CODIRSA y LASER COMUNICACIONES; así como obligaciones vencidas de NAZCA que estaban en cobranza judicial.

La PAU le solicitó al banco que determine qué empresas tenían deudas y cuáles eran sus montos al momento de firmar la escritura pública dando como resultado que las únicas empresas que tenían deudas en ese momento eran COVISE por un monto de S/. 1,928,225 y NAZCA por un monto de S/. 792,148 que, en suma, no llegan al millón de dólares que Constructora el Pacifico asumió según la escritura pública.

Pero además de que solo esas eran las empresas que tenían deudas, hubo una segunda infracción: el banco no habría reportado los montos correspondientes a la Central de Riesgos.

A pesar de las indiscutibles faltas del BBVA, la SBS decidió archivar el caso debido al principio de non bis in idem, que significa que no se puede sancionar por lo mismo dos veces. Sin embargo, según Mayandía, dicho principio estaría mal aplicado en este caso porque, si bien ya se había sancionado al banco por el mismo supuesto, el denunciante no era el mismo.

Saavedra, no satisfecho con las decisiones adoptadas por la SBS, denunció penalmente por estafa a los representantes del BBVA que firmaron la escritura pública: Felipe Javier Tam Fox y Carlos Alejandro Bobadilla Guerrero.

Asimismo, Saavedra recurrió al Congreso, ya que es este quien se encarga de ratificar al Superintendente de la SBS que el presidente propone. Coincidentemente, es en esa época que el entonces presidente Alan García propuso a Felipe Tam Fox como el nuevo Superintendente de la SBS, en reemplazo de Juan José Marthans.

Si bien se realizó un debate en la comisión permanente del Congreso sobre si Fox, con una denuncia penal por estafa en su contra, debía asumir el mando de la SBS, este fue ratificado en el cargo.

***

Según Saavedra, todas sus empresas quebraron a raíz de los cuestionados cobros. Hoy, continúa buscando una explicación ante las autoridades.

* Intentamos, numerosas veces, comunicarnos con Juan José Marthans León y los representantes del BBVA, pero no obtuvimos una respuesta.

Siempre listo para la conversación del día.
Copyright © 2018 - GRUPO ALTAVOZ