En el 2017, el grupo terrorista sufrió golpe tras golpe en las dos zonas en las que había ocupado territorio. Después de largas campañas contra ISIS, en diciembre del año pasado se informó que habían perdido todo control territorial.

Por un lado, las fuerzas iraquíes, apoyadas por la coalición de occidente, reclamaron victoria a inicios de diciembre. Unas semenas después, las fuerzas rusas indicaron que habían recuperado el control en Siria. Así, el 2017 terminó con ISIS sin presencia territorial en los antiguos bastiones.

Si bien esto es una buena noticia, cabe recalcar que esto no equivale a una derrota completa sobre el grupo terrorista. ISIS estuvo varios años, antes de usar esa denominación, funcionando como un grupo insurgente y sabe bastante bien cómo funcionar de esa manera. Es decir, sin control territorial y escondidos, causando terror de otras formas como atentados terroristas y no invasiones armadas.