miércoles 22 de febrero, 2012

¡Anda a lavar los platos! - por Paula Siverino Bavio

Lectura de 3 minutos
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Fuente: www.abogadoantoniomarquezzumaquero.es

Recuerdo una vez que en el corredor de la Facultad de Derecho vi un afiche que publicitaba el evento “¿Por qué Derecho?”, charla dirigida a los alumnos de Letras con el fin de entusiasmarlos con la carrera de leyes. Me pareció buena iniciativa salvo porque de los tres “profesores destacados”, tres eran varones. Toqué la puerta de la asociación que organizaba la charla. 

Les dije que si yo hubiera sido una marciana, al ver ese afiche hubiera deducido que: a) las mujeres no estudiaban derecho; b) las mujeres estudiaban derecho, pero no se graduaban; c) las mujeres se graduaban, pero ninguna de ellas tenía un desarrollo profesional destacable. Me miraban perplejos, no entendían hacia dónde apuntaba mi comentario. Tuve que decirles que había sido una desagradable sorpresa que no hubiera mujeres expositoras. La interpelación los hizo ruborizar, pero su asombro era genuino, no se les había pasado por la cabeza que hubiera algo incorrecto en solo invitar varones.

Desde entonces desarrollé un sexto sentido para detectar eventos de corte sexista, algo muy fácil en el Perú porque la gran mayoría lo son. 

Admito que si bien he participado como expositora en cerca de un centenar de eventos, en muchos de los cuales me ha tocado ser la única mujer, no ha sido sino hasta hace un par de años que he comprendido a cabalidad la importancia de concientizar sobre la visibilidad de las mujeres en la vida académica y de denunciar sistemáticamente la ausencia de mujeres en eventos educativos o científicos. 

Observen la paradoja: más de la mitad de la matrícula de derecho son mujeres, las alumnas más destacadas, son mujeres, sacan mejores notas y se interesan más en la investigación. Pero representan menos del veinte por ciento de la plana docente y al momento de invitar a profesionales destacados, las docentes e investigadoras están ausentes o subrepresentadas.  

Y esta situación, lejos de parecer anómala, pasa totalmente desapercibida para la gran mayoría de alumnos, docentes, investigadores y patrocinadores de eventos académicos. Y sin embargo es muy grave. ¿Por qué? Porque cada evento en el cual las mujeres quedan fuera – o entran de refilón- está diciendo algo tan simple como “no hay mujeres capaces”, “las mujeres no tienen nada que ofrecer al derecho ni al Perú”, que es más o menos lo mismo que decir “Hey, doctora ¡anda a lavar los platos!”. Es lo que les dijeron a todas (menos una) las renombradas especialistas peruanas, al excluirlas de las Comisiones de Reforma de los Códigos.

¿Los motivos alegados? “Cada uno invita a quien quiere” “No hay mujeres especialistas”, “En esa área destacan solo varones” o “las invitamos, pero no aceptaron”. Una genial, de hace una semana atrás, en un evento con cero mujeres, fue: “hay que ver si dan la talla”.

Ante la protesta, lo primero que dicen es “usted está enojada porque no la invitaron”. Y esa frase mágica – violenta – funciona como un poderoso disuasivo porque, ¿quién quisiera ser insultada de ese modo, descalificada y humillada frente a colegas?

“Hay que ver si dan la talla”. Así es, de eso se trata. En el imaginario colectivo no damos la talla o si consideran que lo hacemos, es a pesar de ser mujeres y midiéndonos con el “macho alfa” de turno. Así como la presencia retroalimenta la visibilidad de un académico, la ausencia perpetúa el olvido.

Callar, ignorar, excluir a las mujeres de posiciones de debate público empobrece a la sociedad y les da a las estudiantes y docentes jóvenes el triste mensaje de que no hay, ni habrá lugar para ellas, por mucho que se esfuercen.

Las asociaciones estudiantiles y universidades tienen la posibilidad de cambiar eso, instaurando la paridad en las actividades que organicen y fortaleciendo con mujeres altamente capacitadas la plana docente. Los Colegios profesionales y los patrocinadores (estudios jurídicos, empresas, etcétera) tienen también un rol fundamental al negarse a apoyar aquellos eventos donde la lista de expositores no incluya un número representativo de mujeres. Todos ellos, deberían estar dispuestos a firmar una Declaración Ética que garantice la promoción de las mujeres en la vida académica del Perú. 

El Perú necesita de todos. El mundo necesita de todos. También de las mujeres. Pensando, escribiendo, investigando, formando ciudadanos valiosos. Ser invisible no es natural.   

El 25 recordamos el compromiso para erradicar la violencia contra las mujeres. Desterrar el sexismo académico es parte de esa lucha y nos involucra a todos.

Doctora en Derecho, fan de la Bioética, un poco argentina, un poco peruana y otro poco a definir.
Siempre listo para la conversación del día.
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