miércoles 22 de febrero, 2012

Depende - por Marcelo Mosenson

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Fuente: psicologiaaldia.com.mx

Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros. Groucho Marx

Cada vez que como respuesta propongo un depende siento la incomodidad de mi interlocutor. Como si la expectativa de una respuesta tuviera siempre que estar enmarcada dentro del universo binario del sí o no. El depende, en el mejor de los casos, confunde. Antes, uno corre el riesgo de ser estigmatizado como un hombre sin convicciones o, sencillamente, como alguien que no quiere comprometerse con una postura.

El otra día mantenía una conversación con una mujer que me preguntaba si creía en los milagros. Mi respuesta fue contundente. No creo en los milagros, pero a su vez no puedo evitar creer que el sólo hecho de existir sea la confirmación de lo milagroso. No me explico el paso de la nada al algo y mucho menos que ese algo sea capaz de hablar, sufrir y amar.

Recuerdo una discusión con una amiga acerca de si autorizar o no a una mujer transexual la entrada a un baño de mujeres. Ella partía de la base que debiera ser autorizada. Mi postura fue un enérgico depende. Desde el punto de vista de la transexual me parecía deseable que tenga la libertad de hacerlo. Pero desde la mirada de alguna mujer que pudiera sentirse incómoda en que un hombre devenido mujer ocupe el espacio de su intimidad comprendo que no fuera aceptable. Mientras que, más allá de la viabilidad o no de construir baños para el tercer sexo, los transexuales podrían sentirse discriminados si se los construyera.

También discutimos acerca de la prostitución, si habría o no que prohibirla. Por un lado estamos todos de acuerdo que la trata de personas es repudiable. También es cierto que ciertas mujeres afirman ejercer la prostitución libremente y hasta se sienten orgullosas de hacerlo. Pero también ocurre que creemos elegir libremente cuando en realidad estamos repitiendo o actuando más allá de nuestro discurso manifiesto. Las libres elecciones muchas veces son esclavas de nuestro pasado.

¿De izquierda o de derecha? Depende. Depende del contexto económico, político y social. ¿Porqué habría de definirme cuando no pocas veces me veo oscilando en mi propia vida entre el altruismo y el egoísmo o entre el hedonismo y el estoicismo?

Si partiésemos de la base del no hagas al prójimo lo que no te gustan que te hagan a ti las cosas serían algo más sencillas. La infidelidad y la deslealtad, por ejemplo, serían fácilmente condenables. Sin embargo, puedo comprender que los sentimientos cambien más rápido que las circunstancias y entonces podría llegar a justificar ciertas infidelidades y deslealtades propias como ajenas. De la misma manera que robar está mal a no ser que el hambre de una persona esté en juego.

Muchas de las discusiones parecieran asumir la premisa que uno deba definirse entre posturas conservadoras o progresistas. Como si no se pudiera ser a la vez conservador y progresista, conservador o progresista o ninguno de los dos. Depende.

¿Se puede estar a favor del matrimonio igualitario y a su vez ser comprensivo en cuanto a cierta homofobia? Si. Pienso en mi abuelo materno ya fallecido. No podría enojarme con él, nacido a principios del siglo pasado, que le produjera cierta aversión que dos hombres o dos mujeres se besen entre sí. Por eso no comprendo la crítica hacia la Iglesia en cuanto a su condena a la homosexualidad. Como decía Sartre, la respuesta ya está contenida en la elección de la persona a quien le formulamos la pregunta. No puedo esperar el mismo tipo de respuesta de un cura, de un rabino o de un psicoanalista. En otras palabras, ¿porqué voy a querer pertenecer a un club que me discrimina por mi forma de ser?

Finalmente, en el amor estaría muy mal visto responder a la pregunta: ¿Me amás? con un depende. Se supone que el amor es incondicional. Sin embargo, a juzgar por los resultados, y esto incluye también a padres e hijos, cuando el amor se rompe podemos inferir de forma retroactiva que de haberse cumplido ciertas condiciones el amor no se habría roto.

El hombre se hace; no está hecho desde el principio, se hace al elegir su moral, y la presión de las circunstancias es tal, que no puede dejar de elegir una. J. P Sartre.

Vivir bajo la condición del depende es abrumador. Hacerlo bajo la dictadura de las reglas, también. Necesitamos reglas, de la misma manera que precisamos ponerlas en cuestión.

Todo depende.

Marcelo Mosenson es escritor y cineasta. Más allá de un café es su última novela. Es socio fundador y director de la productora www.nomadefilms.com También es socio y director de contenidos de la empresa de marketing www.crazymarketing.company Estudió cine y fotografía en París. Becario Fulbright obtuvo un Masters en comunicación y medios en The New School University, NYC.
Siempre listo para la conversación del día.
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