miércoles 22 de febrero, 2012

Apología del dolor - por Marcelo Mosenson

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Fuente: lamenteesmaravillosa.com

El dolor es inevitable; el sufrimiento es opcional. Haruki Murakami

Murakami realiza una fundamental distinción entre dolor y sufrimiento mientras que otros autores tienden a utilizar ambas palabras casi de forma indistinta. Podríamos decir que el dolor es tolerable a condición de que se le encuentra un sentido, de lo contrario, es sólo sufrimiento. Murakami, además de ser un célebre escritor, es un muy buen corredor amateur de maratones. Fue justamente el correr estas largas distancias lo que le permitió confirmar que el dolor es inevitable mientras que el sufrimiento es opcional.

Schopenhauer, algo más pesimista, sostiene que la lucha por extirpar el dolor del mundo no sólo es vana sino absurda. El sufrimiento no se puede erradicar, ya que su causa es la misma constitución de la humanidad. Los esfuerzos incesantes para desterrar el dolor no consiguen otra cosa que variar su figura: ésta es primordialmente carencia, necesidad, cuidados por la conservación de la vida. Al que tiene la fortuna de haber resuelto este problema, lo que pocas veces sucede, le sale de nuevo el dolor al paso en mil otras formas, distintas, según la edad y las circunstancias, como pasiones sexuales, amores desgraciados, envidia, celos, odios, terrores, ambición, codicia, enfermedades, etcétera.

Finalmente, Victor Frankl (sobreviviente de los campos de concentración Nazis y creador de la logoterapia) sostiene que el modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades —incluso bajo las circunstancias más difíciles— para añadir a su vida un sentido más profundo…. Aquí reside la oportunidad que el hombre tiene de aprovechar o de dejar pasar las ocasiones de alcanzar los méritos que una situación difícil puede proporcionarle. Y lo que decide si es merecedor de sus sufrimientos o no lo es.

Si el dolor es revolucionario, el sufrimiento tiende a ser conservador. El dolor nos grita para que hagamos algo al respecto, mientras que el sufrimiento conlleva a una cierta resignación frente al dolor a no ser que se le busque y se le cree un sentido.

Gran parte de la publicidad, en especial la farmacéutica, hace una explotación del dolor ofreciendo soluciones químicas que nos permitan erradicarlo de nuestros cuerpos. 

Un inteligente eslogan de Bayer dice: if it gets stronger, we get stronger. (si se hace más fuerte nosotros nos hacemos más fuertes). Bayer comprende perfectamente que todos deseamos que nos erradiquen otros el dolor. Lamentablemente, si anulamos la capacidad revolucionaria del dolor no sólo volverá a aparecer, sino que a su vez habremos perdido la oportunidad de crear algo nuevo gracias a él. No siempre es inteligente tomar aspirinas, aunque resulte tentador. 

Muchas veces terminamos sufriendo el doble por no sufrir. Por eso es bueno recordar una de las célebres frases de Muhammad Ali. Odié cada minuto de entrenamiento, pero no paraba de repetirme: No renuncies, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón.

Pienso en la relaciones que mantuve por comodidad, en los trabajos que no supe dejar, en las comidas y compañías que no me animé a
rechazar y en los sueños que no me animé a pelear. Si sólo hubiera comprendido desde joven la distinción entre dolor y sufrimiento hoy, quizá, no padecería ciertas consecuencias. Por el contrario, hoy acepto al dolor, a sabiendas de que es inherente a la existencia y que a su vez es una señal que nos permite evitar, de hacer algo al respecto, el sufrimiento. En cuanto a los sufrimientos irremediables, todos los tenemos, heridas que no cicatrizarán jamás, me esfuerzo por construir un sentido que me posibilite, al menos, ayudar a los demás con mi experiencia.

No vinimos a la vida para pasarla siempre bien, pero mucho menos fuimos nacidos para sufrir.  

Marcelo Mosenson es escritor y cineasta. Más allá de un café es su última novela. Es socio fundador y director de la productora www.nomadefilms.com También es socio y director de contenidos de la empresa de marketing www.crazymarketing.company Estudió cine y fotografía en París. Becario Fulbright obtuvo un Masters en comunicación y medios en The New School University, NYC.
Siempre listo para la conversación del día.
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