(EDITORIAL): En defensa de la disidencia
Opinión
FUENTE: Andina

2018-01-05 07:00:00

Altavoz 

La actual ley antitransfuguismo es un atentado contra la libertad de conciencia.


Como buena parte del país, en este diario no tenemos ningún aprecio por quienes cambian de partido en cada elección. A nuestro entender, una de las grandes debilidades de la democracia peruana es la ausencia de partidos que tengan un programa coherente y de políticos que cuenten con principios. Sin embargo, en nombre de la lucha contra el "transfuguismo" se han cometido abusos que no pueden ser aceptados.  

Luego de que el Tribunal Constitucional (TC) declarara inconstitucional en parte la primera ley antitransfuguismo, el fujimorismo impulsó una segunda ley antitransfuguismo que bien podría ser declarada inconstitucional. De hecho, el congresista Yonhy Lescano está reuniendo firmas de distintos congresistas para presentar una demanda de inconstitucionalidad contra esta ley que con justicia se ha ganado el apelativo de ley mordaza. 

A resumidas cuentas, la actual ley antitransfuguismo señala que un congresista únicamente puede renunciar a su bancada para integrar otra si es que el motivo de su renuncia es una vulneración al debido proceso –en un proceso de sanción interno, por ejemplo- o de los derechos establecidos en el reglamento interno de su bancada. La ley, además, crea la figura de la “bancada mixta” para aquellos que renuncien, pero que no quieran formar parte de una bancada ya existente. No contempla la posibilidad de crear nuevas bancadas. 

Lo grave, sin embargo, es que esta ley se publicó para sacarle la vuelta al fallo del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional en parte la primera ley antitransfuguismo. El TC buscaba proteger no solo a los congresistas que renuncien por los supuestos antes mencionados, sino salvaguardar el derecho a la libre desafiliación de una organización política y el derecho a la libertad de conciencia. La incoherencia de la actual ley antitransfuguismo con el sentido de la sentencia del TC se hace evidente sobre todo en relación a la bancada mixta. Nuestro máximo órgano de justicia propone la creación de la bancada mixta pensando justamente en "los casos de disidencia política donde no se verifique la existencia de un móvil reprochable". 

Es importante volver a discutir este tema tanto por la demanda de inconstitucionalidad que presentará el congresista Lescano como por las renuncias a la bancada de Peruanos por el Kambio que hemos visto las últimas semanas. ¿Alguien acaso considera reprobable que Alberto de Belaunde renuncie al oficialismo por no estar de acuerdo con el indulto y porque considera que es el resultado de un pacto político? ¿Acaso tiene sentido que por su coherencia pierda la oportunidad de presidir comisiones u ocupar algún cargo directivo en el Congreso? Si el TC busca mantener la coherencia entre sus decisiones, la actual ley antitransfuguismo debería ser declarada inconstitucional. Y está bien que así sea. 


Comparte esta Noticia:





Diseño y desarrollo hecho por UNA SOLUTIONS