Patricio Valderrama: "Un terremoto no dispara o desencadena otro"

2017-09-21 14:35:57

Matheus
Calderón
 

"El escenario sísmico que se espera para Lima no es muy favorable debido a las cuatro décadas que tenemos de nula planificación territorial. Esto, sumado a la pobrísima calidad de la mayoría de las construcciones en Lima solo complica las cosas.


Altavoz.pe pudo hablar con Patricio Valderrama, geólogo experto, doctor en ciencias de la tierra (Phd) y difusor científico, quien absolvió varias de las dudas respecto a la seguidilla de sismos de las últimas semanas, los mismos que han generado alarma entre la población.

Diario Altavoz: Hablemos sobre lo que ha venido pasando en las últimas semanas. ¿Esta serie de terremotos y sismos de mediana intensidad están vinculados de alguna forma?

Patricio Valderrama: Efectivamente, hemos tenido dos o tres semanas bastante movidas en nuestra realidad: primero fue el primer terremoto que hubo en México, la semana siguiente una seguidilla de sismos muy cerca a Lima, para que una semana después nuevamente se produjera un terremoto en México. Esto nos recuerda tres cosas: uno, que estamos en la zona más sísmicamente activa del mundo, dos, que los terremotos ocurren en cualquier lugar, especialmente en el cinturón de fuego del Pacífico y el Perú es parte de esa zona, al igual que México, Japón y Nueva Zelanda. Y tres, no hay relación de un sismo con otro. Si bien es cierto que a posteriori, con varios meses de estudio, quizás se encuentre una relación entre los dos sismos de México, estos no tienen nada que ver con los sismos en Perú, los sismos en Japón o en Nueva Zelanda. Al estar en el Cinturón de Fuego del Pacífico, es la zona que más terremotos tiene en la Tierra, es total y absolutamente normal.

Diario Altavoz: Existe una lógica extendida entre la población que piensa que, debido a la afluencia de terremotos, hay más probabilidades de un terremoto inminente en el Perú. ¿Tiene algo de cierto eso o es más un mito?

Patricio Valderrama: No, no, no por ese motivo. Un terremoto no dispara o desencadena otro. El Perú tiene sus propios problemas, problemas más locales, zonas donde no ocurre un sismo desde hace cientos de años, y la energía está acumulada. Esa energía se va a liberar de un momento a otro en la forma de un terremoto, pero no tiene nada que ver con los terremotos que están ocurriendo en el mundo.

Diario Altavoz: También existe la idea de que una serie de pequeños temblores implicarían la “suavización” de la energía para un eventual terremoto de gran magnitud…

Patricio Valderrama: Ajá, sí. Es una idea de percepción falsa, que viene desde hace mucho. El tema es que la energía sísmica es logarítmica, entonces la energía acumulada para un terremoto de 8 se liberaría solo con 30 terremotos de 7 grados, uno después del otro, o serían 60 terremotos de 6, uno después del otro. Entonces un sismo de 3, de 4, de 2, de vez en cuando en distintas zonas no tiene nada que hacer con respecto a la gran energía acumulada en la Placa de Nazca en nuestro caso. Es como quitarle una tasa de agua a una piscina. Así funciona la escala logarítmica, es una buena metáfora.

Diario Altavoz: Hablemos sobre México. ¿El caso peruano sería similar a lo recientemente ocurrido en México? Se ha hablado de diferencias en el tipo de suelo, por ejemplo.

Patricio Valderrama: Una de las características que tiene México es que el tipo de suelo de la ciudad misma, el centro metropolitano de Ciudad de México está sobre depósitos lacustres. Eso antes era un enorme lago que se secó, en donde los aztecas fundan la primera ciudad desde la que se erige México. El suelo lacustre es muy arenoso, además de estar dentro de una cuenca rocosa -tiene bordes montañosos y el fondo es arena-. Eso es muy malo respecto al comportamiento de las estructuras de los edificios frente a las ondas sísmicas. Es por eso que en 1985 un terremoto arrasó partes enteras de la ciudad de México, eso fue por el tipo de suelo y la cercanía del epicentro. En Lima la situación es un poco distinta: tenemos tipos de suelo variados, pero principalmente suelos de origen fluvial, de río. Ese es el gran aporte del Rímac y el Chillón. Entonces el suelo de Lima, que está dividido en varios suelos, tiene una naturaleza particular: tiene zonas muy buenas, que reaccionan muy bien ante las ondas sísmicas, y otras zonas que no tanto.

Diario Altavoz: Bajo estas condiciones, y tomando en cuenta el crecimiento de Lima en los últimos años, con bolsones de población en situaciones vulnerables, ¿es posible considerar una política viable de protección ante un eventual sismo?

Patricio Valderrama: Ese es el problema: el escenario sísmico que se espera para Lima no es muy favorable debido a las cuatro décadas que tenemos de nula planificación territorial. Esto, sumado a la pobrísima calidad de la mayoría de las construcciones en Lima solo complica las cosas. El gobierno está dando grandes pasos para la prevención y mitigación de un desastre: la creación del COEN es uno de estos pasos. Tener un centro de operaciones, un solo ente que rija todo el accionar del Estado es una gran cosa. Lo segundo es estudiar la posibilidad de instalar una alerta sísmica en el Perú. Y lo tercero tiene que venir por fiscalizar mucho, ser mucho más duros con la fiscalización de la Municipalidad a las construcciones.

Diario Altavoz: Sobre lo que mencionas, dos preguntas. Conversamos hace no mucho con el profesor e ingeniero sismólogo Marcial Blondet, que señalaba que existe la tecnología para reforzar construcciones vulnerables, pero que un programa de masificación y aplicación desde el Estado se hacía necesario. 

Patricio Valderrama: De hecho fue la Universidad Católica que demostró, tras el terremoto de Pisco, cómo reforzar una vivienda hecha de quincha, adobe y barro, que a través de colocar en el interior de la vivienda una malla de gallinero, con un revestimiento, le daba unos segundos más a la vivienda antes de colapsar, segundos necesarísimos a la gente para que salga de la casa. Entonces, sí, la tecnología existe y existe para construcciones de cemento, para construcciones de ladrillo. El tema es que después de la preparación para el gran desastre, el paso siguiente debe ser la mitigación del desastre. Sabemos cómo vamos a reaccionar, ahora hay que hacer que nos golpee lo menos posible. Nos falta mucho: la preparación de las viviendas, los simulacros, la preparación de las mochilas de emergencia.

Diario Altavoz: También se ha dicho que la alerta sísmica usada en México no puede ser simplemente trasladada al Perú.

Patricio Valderrama: Definitivamente. Este tipo de alerta que hemos podido ver cómo han salvado millones de vidas, una alerta que se activa segundos antes de que venga un sismo, tiene que ser diseñada a la medida, a peso y talla de cada país. Si nosotros agarráramos el sistema de alerta temprana de México y lo instalamos en Japón, no funcionaría, igual el de Japón si lo ponemos en el Perú, no funciona. Cada uno tiene que estar diseñado para la realidad geológica de cada país. Efectivamente, hay temas de distancia del epicentro, cuánto tipo nos va a dar de alerta, cuánto a La Punta, cuánto al Centro de Lima, a Chosica, a Huancayo… entonces, es un tema que se tiene que estudiar con mucho cuidado. Lo fantástico es que ya se están dando los primeros pasos y va a salir muy bueno y necesario.

Diario Altavoz: Como parte de tu trabajo de difusión de ciencia, has enfrentado muchas veces preguntas acerca de los mitos sobre los terremotos. ¿Cuáles son los más recurrentes?

Patricio Valderrama: El que más corre en las redes sociales es el de los adivinos: un iluminado dice que “mañana a las 9 de la mañana va a haber un terremoto en Lima”. Eso es totalmente falso, por la cantidad de motivos que hemos hablado, no es posible predecir un terremoto, ni siquiera remotamente. Sabemos nosotros los científicos que en Lima va a ocurrir un terremoto, sabemos más o menos dónde va a ser el epicentro, sabemos más o menos cuál va a ser la magnitud, pero no hay manera, ni remotamente de decir cuándo va a ser. Podría ser hoy en la noche, o mañana o en 10 años.

El segundo es el de los sismos y los climas: que hay temblor y que el clima está cambiando, o viceversa, que el clima está cambiando y que por eso va a haber temblor. El origen de los sismos está decenas de kilómetros dentro de la corteza terrestre, mientras que el clima está controlado por las distintas capas de la atmósfera, miles de metros por encima de nuestras cabezas. No hay relación científica entre estos fenómenos.

Y el tercero que ya me han empezado a preguntar es si el hombre puede usar los sismos como arma. Hablan del proyecto HAARP de los Estados Unidos y cosas así. Ese, de hecho, es el más ridículo de todos. No tiene sentido, no tiene lógica alguna. Es como decir que un gobierno va a hacer llover naranjas en algún sitio. Los terremotos, las erupciones volcánicas, los huracanes son fenómenos naturales, después de todo. No es algo que el ser humano pueda producir y manipular a gusto.


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