El sendero con memoria

2017-09-13 11:50:36

Milagros
Bendezú
@tehablan
 

Hace 25 años podemos vivir sin coches bombas y sin toques de queda.


Desde muy chica tuve una extraña fascinación por la lectura. En el colegio, sacaba de la biblioteca los libros más grandes, sí, esos que los niños evitan leer a toda costa. También recuerdo a mi papá leyendo a mi lado sus periódicos del domingo, comentando en voz alta cada noticia mientras yo me cuestionaba cada línea.

Comencé a resolver mis dudas desde que empecé utilizar la Internet: Guzmán y Sendero Luminoso, Fujimori y Montesinos, García y el Frontón. Todo lo complementaba con más libros, no me dejé contaminar con la opinión de nadie pese a que los discursos políticos jamás faltaron en mi familia.

Es ahí donde comenzó mi formación periodística. La captura de Guzmán me sedujo de inmediato. Cómo es que el Grupo Especial de Inteligencia del Perú logró capturar a la cúpula de fanáticos que destrozaron el país empezando desde dentro. Alberto Fujimori y su política anti subversiva que hizo poco o nada, su Grupo Colina que mató a diestra y siniestra: niños, estudiantes, civiles inocentes. Su nulo apoyo al GEIN y su posterior desarticulación ya que, entre tantas cosas, no siguieron la orden de disparar a matar, Benedicto Jiménez ordenó capturar al enemigo vivo.

Mientras Ketín Vidal, Benedicto Jiménez y compañía irrumpían en la casa de Surquillo sin ni una sola baja, Fujimori pescaba en Iquitos. 

El lunes salió en libertad la terrorista Maritza Garrido Lecca. Ahora respira fuera del penal gracias a esa democracia que su ideología insana quiso destruir. El 16 de octubre sale en libertad la sanguinaria Martha Huatay Ruiz.

Un día como hoy, hace 25 años, Vidal le comunicaba a Abimael Guzmán que estaba detenido. Hace 25 años podemos vivir sin coches bombas y sin toques de queda. Hoy el país condecora a esos héroes nacionales pero se siente la ausencia de Benedicto Jiménez, igual se lleva lo mejor, el respeto y la gratitud de todo un país.

Por otro lado, la fachada de Sendero Luminoso, MOVADEF, sigue latiendo en Lima y por supuesto que también en provincia. No se olvida a los campesinos muertos de Lucanamarca, a los periodistas masacrados en Uchuraccay y a todos los que jamás volvieron a casa.

Los GEIN reciben el aplauso merecido, los terroristas reciben el repudio del pueblo. ¿Y Fujimori? Cumpliendo su condena, al igual que Guzmán. 

 


Comparte esta Noticia:





Diseño y desarrollo hecho por UNA SOLUTIONS