El “Salvador” del cine - por Renán Ortega
Opinión
Salvador del Solar
FUENTE: Andina

2017-09-04 12:35:30

Renán
Ortega
@rortegaolivera
 

"Esto va para mis amigos artistas que piden más inversión en cultura".


La semana pasada, todos pegaron el grito al cielo cuando Aldo Mariátegui publicó una columna criticando el aumento de presupuesto para el Ministerio de Cultura. Y aunque sus formas le hacen un flaco favor a la causa que defiende, que nos guste la cultura o que la cultura dé chamba, no significa que aumentar el presupuesto del Estado sea bueno.

Primero, el anuncio de triplicar los recursos destinados al cine, sin más, es una estrategia tonta de parte de nuestro ministro de Cultura, Salvador del Solar. Tonta porque los maestros están pidiendo un aumento de sueldo desde hace meses y la respuesta del Estado siempre fue que era presupuestalmente imposible. Bueno pues, ¡por qué no le damos más plata al cine mejor! Sin pasar al fondo, eso, de por sí, suena políticamente tonto.

Pero, la verdad, es que la propuesta no solo es políticamente tonta, sino que peca de populista y de peligrosa por varias razones. Retrocedamos unas cuantas semanas, cuando a Salvador del Solar se criticó por despedir a Guillermo Nugent, director del Lugar de la Memoria (LUM), por permitir una exposición que consideró demasiado antifujimorista. Se dijo que era una censura. Que es el Estado metiéndose en una exposición de memoria, de reflexión, ¿no? Bueno pues, invertir más en cine significa más Salvador del Solar en más obras culturales.

¿Se sienten cómodos, amigos artistas, con que el Estado decida qué tipo de cine es en el que conviene invertir? ¿Qué pasa si mañana una película ultrafujimorista logra recibir beneficios del Estado y aparece en todos los cines? ¿Vamos a estar contentos? O si comienzan a salir películas de horror baratas filmadas en el presbítero maestro. O si resulta que no van a salir películas baratas, pese a tener grandes guiones. A mí me da miedo que el Estado decida qué es buen cine.

Y me da miedo porque, lamentablemente, el Estado tiene la capacidad de subsidiar, sí, pero sobre todo de subsidiar a sus amigotes. De subsidiar al mejor postor. Prepárense para los negociazos que vamos a ver entre empresas de cine y algún funcionario de cultura. Y así, podemos mirar al ejemplo español, donde se combate al imperialismo hollywoodense a través del Estado con subsidios y cuotas de cine y, a pesar de ello, los españoles siguen prefiriendo los blockbusters “gringos”, con todo y doblaje ethpañol.

Me da algo de miedo, también, el cómo nos olvidamos de qué dependen el arte y la cultura. Leí por ahí en un post de Facebook que Aldo Mariátegui está muy equivocado, porque el cine y la cultura también dan de comer, por lo que es un sector tan importante como la Educación o la Salud.

Bueno, la verdad económica es bien simple (o al parecer no tanto). El cine, el teatro, la cultura en general, dependen de la capacidad de gasto que tiene la gente (el gasto incluye dinero, tiempo, y cualquier otro). Si las personas no tienen buena educación, se les hará más difícil encontrar un trabajo donde reciban un buen sueldo. Si no reciben un buen sueldo, ir al cine o al teatro puede significar comer menos una semana o no mandar a sus hijos al colegio.

La realidad es dura. La cultura depende de qué tanta plata tengamos los peruanos. Eso implica, necesariamente, una mejora en el nivel educativo, primero, y un mejor sistema de salud, porque cuando la gente se preocupa por la salud de sus seres queridos y tiene que invertir en sistemas ineficientes, tampoco puede ir al teatro, o al cine.

A mí me parece triste que pensemos que la única forma de hacer cultura es a través del Estado. De subsidios. Lo único que tiene que hacer el Estado es quitarnos las trabas. Decir que desaparecer el Ministerio de Cultura es desaparecer la cultura peruana, nuestra pintura, nuestro arte, nuestra literatura, es decir que el artista, por sí solo, no tiene poder. Y muestra, también, pobreza mental. Porque, amigos artistas, César Vallejo, existió antes de que haya un Ministerio de Cultura.


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