Santa Rosa de Lima: ¿esquizofrénica, anoréxica y víctima de abuso?
Imagen de Santa Rosa de Lima
FUENTE: Difusión

2017-08-30 11:00:00

Oscar
Rosales
@orosalesk
 

Su propia madre, María de Oliva, creía que su hija no era normal. No entendía por qué desde pequeña no quería comer, se encerraba envolviéndose con cilicios con puntas de hierro o se echaba ají en los ojos para no salir a la calle. La tildaba de loca, soberbia e hipócrita.


Thomas Szasz, el famoso psiquiatra estadounidense, dijo alguna vez que si le hablabas a Dios estabas rezando, pero que si Dios te hablaba es porque eras esquizofrénico. Las palabras de Szasz, que forman una de las citas preferidas entre los ateos, resuenan hoy más que nunca, el día que se celebra el aniversario de Santa Rosa de Lima.

Isabel Flores de Oliva, una de las figuras más representativas del catolicismo peruano, es desde hace mucho centro de especulaciones entre los psiquiatras. Pero los psiquiatras modernos no son los únicos que creen que había algo mal con Santa Rosa. Su propia madre, María de Oliva, creía que su hija no era normal. No entendía por qué desde pequeña no quería comer, se encerraba envolviéndose con cilicios con puntas de hierro o se echaba ají en los ojos para no salir a la calle. La tildaba de loca, soberbia e hipócrita. Antes que santa, María de Oliva quería que su hija saliera con otras niñas, se enamorara y tuviera una vida como la de los demás.

“Para mí fue una persona que padeció trastornos mentales muy difíciles de clasificar y catalogar. Presentó graves disturbios de personalidad, disturbios emocionales, de conducta, de autoflagelación, impulsos masoquistas enormes, incluso iluminaciones, posesión divina”, indicó a Dedomedio el psiquiatra Mariano Querol para quien Santa Rosa podría haber padecido un cuadro típico de esquizofrenia.

Querol no es el único que considera que Santa Rosa pudo tener un trastorno. Hace unos años, los psiquiatras Cybelle WeinbergI, Táki Athanássios CordásII y Patricia Albornoz Munoz publicaron un artículo en la Revista de Psiquiatria do Rio Grande do Sul en el que aseveraron que el comportamiento de Santa Rosa era similar al de las personas que padecen anorexia.

"Al comparar aspectos psicopatológicos de la vida de Santa Rosa con el comportamiento de anoréxicas de la actualidad, parece que se confirma un modelo uniforme de comportamiento, especialmente respecto al aspecto de imitación, hecho que podría llevar a las jóvenes de hoy a desarrollar un trastorno de la alimentación luego de recibir informaciones sobre el tema", indicaron.

La psiquiatra chilena Rosa Behar también manifestó una opinión similar en un artículo titulado "Santa Rosa de Lima: un análisis psicosocial de la anorexia nerviosa". Behar planteaba que existía evidencia para señalar que el comportamiento de Santa Rosa encajaría en el actual diagnóstico de anorexia nerviosa.

A las especulaciones sobre anorexia y esquizofrenia, el Dr. Guillermo Ladd, presidente de la Asociación de Psicopatología del Perú, añade una idea incluso más polémica. Según indicó Ladd a Dedomedio, es posible que Santa Rosa haya sufrido un abuso sexual que desató sus desórdenes mentales.

“Para que una persona tenga un desorden de personalidad limítrofe como el que al parecer sufrió Santa Rosa de Lima, necesariamente tuvo que haber tenido en su historia una forma de abuso psicológico, sexual o físico. Tiene que haber existido una causa concreta en ese sentido”, señaló.

En un artículo reciente, Ladd manifestó lo siguiente: "Si nos basáramos sólo en su psicología profunda, podríamos conjeturar alguna pulsión sexual de gran intensidad que no podía dominar sino con el martirio de su cuerpo, o que trataba de sublimar con su dedicación a una figura asexuada como Jesús niño, de quien no obstante, y de manera contradictoria, era esposa". Santa Rosa, entre otras cosas que dijo ver, contó que el niño Jesús se le presentó del brazo de la Virgen del Rosario para pedirle que sea su esposa.

Santa, loca o esquizofrénica, Isabel Flores de Oliva siempre seguirá generando polémica. Tal vez algunos crean que el martirio y el sufrimiento del cuerpo sean una manera de lograr la santidad, pero en la mente de los no creyentes, es difícil creer que una persona normal pueda tener estos comportamientos. Santa Rosa de Lima bien pudo ser un ejemplo más de lo que decía Szasz.


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