VOCES: Humberto Bandenay y el triunfo de lo imposible
Cultura
Humberto Bandenay
FUENTE: UFC

2017-08-25 11:49:59

Barbara
Galletti
 

"Sé que todo se dará poco a poco, pero no dudo que antes de lo que toda la gente piensa me verán enfrentando a los mejores”, asegura Humberto después de su dominante victoria por KO.


Todo peleador de artes marciales mixtas soñaría con llegar a la empresa más grande del deporte en todo el mundo: la UFC. Ya hemos visto a un peruano ganar el The Ultimate Fighter y a otro ingresar a la compañía por el mismo programa en segundo puesto. Y fueron momentos de eterno orgullo para el deporte nacional. Pero nunca habíamos visto lo que logró Humberto Bandenay el pasado 5 de agosto en la Ciudad de México.

El peruano ingresó calmado al evento más grande de MMA al que había asistido con la mirada fija en el octágono más famoso del mundo. Según nos cuenta, no estaba nervioso. Nada pasaba por su cabeza aparte de las ganas de pelear. El combate inició y los 22 mil asistentes alentaban a su oponente, dueño de casa, quien inició el encuentro rápidamente con una patada. Pero el resultado dejó a cada uno de los espectadores con la boca abierta. A los 26 segundos de iniciado el combate, Humberto –de tan solo 22 años– durmió a su oponente con una espectacular rodilla a la cabeza.

Pero este logro es el resultado de muchos años de esfuerzo previos que lo llevaron a ese lugar soñado. Nos dice que no fue suerte, fue trabajo duro. “Yo comencé a entrenar hace unos siete años y he competido bastante en Perú. De hecho, lo tomé más en serio a partir de los 19 años que decidí abandonar mi carrera de Negocios Internacionales y dedicarme por completo a esto. Me enfoqué tanto que todo valió la pena”.  

Humberto ya tenía un nombre en Perú como campeón del FFC, alumno estrella de Pro Fighting Perú y clara promesa del deporte. Cuando el destino tocó a su puerta, aceptó el reto sin pensarlo. “El Team Oyama me escribió. Habían visto mis peleas y creyeron que tenía potencial para llegar a lo más alto. Y así fue. Tomé la decisión de irme a Estados Unidos y fue la mejor que pude tomar”, recuerda Bandenay.

Y es que el Team Oyama ha sido el centro de entrenamiento de excampeones como Carla Esparza, Rampage Jackson y Tito Ortiz. Asimismo, es el gimnasio del prospecto de la UFC Marlon Chito Vera. ¿Cómo decir que no? Tras unos cinco meses de entrenamiento, Humberto tenía pactada una pelea en México para finales de julio, pero las cosas cambiaron repentinamente cuando fue contactado por la UFC para reemplazar una pelea caída. “Yo iba a pelear el 21 de julio en otra ciudad. Ya estaba listo y cortando peso cuando me dijeron la noticia solo dos semanas antes del combate. No existía posibilidad de rechazarla. Para los que hacemos MMA, que se presente esta oportunidad y la rechaces significa que realmente no quieres ser luchador”. Y así fue.

Pero no todo fue tan fácil como suena. Mientras entrenaba en California, Humberto tuvo que superar el reto más difícil de su vida: el fallecimiento de su padre, a quien agradeció con lágrimas en los ojos el día de su victoria. “No pude regresarme a verlo, no pude despedirme. Creo que a mi corta edad fue la batalla más dura que he tenido. Antes de irme a EE.UU. hablé con él y me dijo que pase lo que pase no regrese hasta que cumpla mis objetivos y eso hice. Hasta hoy lo siento conmigo, él estuvo en mi esquina y va a estar ahí siempre”. Y es que en un deporte tan sacrificado como este es imposible no pensar en renunciar a veces, pero la motivación y determinación del peruano es lo que lo llevó y seguirá llevando, tan lejos.


Tras el gran triunfo, Humberto regresó a su tierra para estar con su familia unas semanas antes de volver al ruedo. Sin embargo, sus planes son inmensos y este es solo el comienzo. “Es solo el primer paso de todo un sueño. De acá a cinco años, quiero ser campeón de la UFC en mi categoría. En un inicio, el contrato era por solo un par de peleas, pero luego del resultado firmaremos uno nuevo. Yo quiero volver a pelear otra vez este año, sigo al 100% y quiero volver a representar al Perú”, y continúa, “me gustaría pelear con Yair ´La Pantera´ Rodríguez e ingresar al ranking de los 10 mejores. Sé que todo se dará poco a poco, pero no dudo que antes de lo que toda la gente piensa me verán enfrentando a los mejores”. Y no dudamos de su palabra.

Todo sacrificio da buenos resultados y eso es lo que vimos ese sábado de agosto en el que el Perú vivió una noche de orgullo. Humberto, tras años de esfuerzo, ahora vive de su pasión. Nos cuenta riendo que entrena tres veces al día y aparte de eso, solo come y duerme. Afirma que solo así se consiguen resultados a largo plazo.

“Yo estoy orgulloso de poner mi bandera en el octágono y lo voy a seguir haciendo”.

 


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