Altavoz Huarique en Cusco: nuestro paseo culinario por el centro turístico
Gastronomía
Locro de hongos
FUENTE: @vivircomiendo

2017-07-18 15:10:00

Barbara
Galletti
 

Te contamos nuestra experiencia en Cusco para que puedas comer rico en tu siguiente visita a esta linda ciudad.


Este fin de semana visité Cusco. Creo que todos los peruanos sabemos que a donde vayamos, comeremos rico. Cada lugar tiene sus platos típicos y su sazón especial, así como restaurantes de renombre que no puedes dejar de visitar.

Fui bien acompañada porque sola no iba a lograr probar muchas cosas. Aquí, te contaré (y enseñaré) mi travesía culinaria en el centro de Cusco. Quédate hasta el final para ver un video que, sin duda alguna, te abrirá el apetito. 

CHICHA

Fui a cenar a Chicha la primera noche. Fue uno de los locales que más me recomendaron para probar la alta cocina cusqueña bajo la autoría de Gastón Acurio. El amplio menú hizo que me tomara algunos –demasiados– minutos para decidir, pero todo lo que terminé por probar estuvo cada uno mejor que el otro (empezando por el increíble pan de maíz morado con pasas de cortesía).

De entrada, probé uno de los platos del día –la causa de habas con langostinos– y un carpaccio de alpaca. Ambos ligeros y buenazos. De segundo, ordenamos unos ravioles de zapallo y ricota con mantequilla y sábila increíbles, un excelente balance entre dulce y salado que me encantó, y un costillar de cerdo que se deshacía en la boca. Terminamos con una degustación de suspiros buenaza –el de camu camu se volvió mi favorito– y un globo de chocolate lleno de manzanas asadas, canela y helado de zapallo loche. 

MI FAVORITO

Debo decir que la causa de habas fue uno de los mejores platos de todo el viaje. Las habas se complementaron perfectamente con la tradicional masa de la causa a base de papa, y los langostinos empanizados fueron el acompañamiento perfecto. Mi parte favorita fue descubrir los toques caramelizados sobre los langostinos. La foto habla por sí sola.

 

LIMO

El segundo día, almorzamos en un segundo piso frente a la Plaza de Armas en Limo. Nos encantó esta propuesta más ligera, que realza los productos marinos, y nos dio algunas buenas opciones vegetarianas. Salimos más que satisfechos y felices con todo lo que probamos.

Empezamos con unas papas nativas de cortesía acompañadas de tres deliciosas salsas, que tuvimos que dejar de comer a la fuerza para que nos entre todo lo que pedimos. Comenzamos con unos makis –increíbles– cubiertos de queso crema flambeado y chimichurri nikkei, y un tiradito de salmón y atún. Continuamos con una trucha a la plancha sobre canelones y un una versión distinta del clásico locro, agregándole hongos y huevo frito. Por último, comimos un cheesecake sobre harina de quinua y mermelada de aguaymanto y un king kong deconstruido. Espectaculares ambos.

MI FAVORITO

Debo admitir que me cuesta decidir mucho el que más me gustó, pero me quedo con la trucha con canelones porque realmente no esperaba que me gustara tanto. Fue ligero y muy sabroso. El pescado estaba en su punto, los canelones rellenos de quinua y espinaca estaban suavecitos y se complementaban perfecto con la trucha. Por último, la salsa de tomates confitados que bañaba todo el plato fue el toque final para enamorarme. Todo en su punto.

 

 

LA BO’M

Fuimos gratamente sorprendidos por este acogedor local. La decoración, la luz tenue y los cómodos sillones te harán pedir una copa de vino y no te querrás ir. La dueña del lugar, Sara, es una francesa que se enamoró del Cusco y decidió quedarse, trayendo consigo los famosos crepes de su país natal para que nosotros podamos disfrutarlos. Las porciones son generosas y los precios bajos, superando por completo nuestras expectativas.

Pedimos dos crepes salados: “El Rafa’s” y “La Clyde” (queso andino, tocino, champiñones, tomate, poro y huevo), ambos buenazos. De postre probamos “La Sorpresa” con chocolate blanco y negro acompañado de fresas y plátano, y el clásico francés “La Bohéme” con caramelo salado (con sal de maras) y helado de vainilla.

MI FAVORITO

Definitivamente fue “El Rafa’s” con queso azul, queso fresco, nueces, miel, lechuga, tomates y aceite de oliva. Una combinación sin igual que me sorprendía bocado tras bocado hasta que terminé de devorarlo. Ligero y delicioso, perfecto para comer de noche. Pero no puedo dejar de mencionar el crepe con caramelo salado porque en su simpleza fue otra de las mejores cosas que probamos en el viaje.

PACHAPAPA

Todos los restaurantes que visitamos se esmeran por realzar los ingredientes locales, así son siempre frescos y te dan una mirada distinta de la comida local. Pero Pachapapa fue definitivamente el más cercano a la comida tradicional.

Empezamos con una papa rellena y un ceviche de trucha que estaban increíbles. Platos simples y clásicos que jamás perderán. De segundo, disfrutamos de una trucha entera horneada acompañada del tradicional puré de papa y vegetales, además de un estofado de rabo de res perfecto para combatir el frío cusqueño. Por último, endulzamos la tarde con una torta tres leches servida con un granizado de fresa (¡gran combinación!) y un turrón de chocolate altamente recomendado por el personal.

MI FAVORITO

Me quedo con el estofado de rabo de res. Venía en una olla (como para compartir) en una reducción de vino tinto que hizo que sea extremadamente sabroso. La cocción fue perfecta, la carne se deshacía al tocarla y el jugo del estofado bañó el arroz a la jardinera y las papas doradas que lo acompañaron. ¡Bue-na-zo!

CASILDA

A pocos minutos del centro turístico cusqueño encontramos a Casilda, conocido entre los locales de la urbanización magisterio. Increíble comida bandera hecha para satisfacer a todo peruano. Pedimos una espectacular combinación de ceviche, pulpo y chicharrón en un solo plato, una causa acevichada y el plato estrella del restaurante: el tiradito apaltado.

MI FAVORITO

Me duele tener que decidir, pero creo que me quedo con la causa acevichada. No me esperaba que fuera TAN rica. La presentación, la generosa leche de tigre en el plato hondo y los langostinos del relleno combinados con el chicharrón de calamar encima. Un combo que no te puedes perder.

 

 

Causa acevichada en Casilda, Cusco #turismo #peru #travel #cusco #causa #marino #acevichado #foodporn #instafood

A post shared by Vivircomiendo (@vivircomiendo) on Jul 8, 2017 at 1:16pm PDT

JACKS CAFÉ

Es un clásico para todo nuevo en el mundo culinario del Cusco. Su dueño es australiano y nos trae comida propia de su país. Sé que todo peruano ama la comida nacional, pero este acogedor local te sorprenderá. Las porciones son extremadamente generosas, los precios accesibles y todas las opciones sabrosas. Comida casera australiana hecha con amor.

Ya no podíamos más con la llenura del almuerzo, entonces pedimos un sándwich con pollo, palta, queso y champiñones con papas fritas para compartir. De “postre”, para no sentirnos tan mal, comimos un plato de frutas con granola, yogurt y miel que estaba increíble.

MI FAVORITO

Creo que en mis visitas a Cusco he llegado a probar gran parte de la carta, y los sánguches no tienen igual. Compártelos con quien vayas y acompáñalos con deliciosas papas fritas o una ensalada de la casa para una opción menos pesada.

MERCADO DE SAN PEDRO

Es un lugar que tienes que visitar. El inicio de camino está lleno de artesanías y manualidades locales, y en su zona final encontrarás un paraíso culinario. Desde frutos secos, insumos frescos para toda cocina hasta menús deliciosos y económicos para todo gusto. Esta vez nos pedimos un ceviche mixto para compartir: pescado jurel, camote, cancha de maíz y arroz chaufa por la módica suma de S/.8. La mejor combinación.

CAFETERÍA 7y7

Tras un largo tramo de escaleras, te encontrarás con esta increíble cafetería entre las calles “7 Angelitos” y “7 Diablitos”. Una carta básica de siete opciones (7 fondos, 7 entradas, 7 postres…) llena de comida casera buenaza para todos los gustos. Una vista espectacular y una atención de primera te recibirán con los brazos abiertos.

Pedimos una tortilla de papa, un pastel de choclo y un calzone vegetariano, todo acompañado de ensalada fresca, para compartir. De postre, un cheesecake de fresa y un pie de limón con trozos de mango.

MI FAVORITO

Soy fan del pastel de choclo, pero lo que realmente me sorprendió fue el cheesecake de fresa. Creo que porque tiene una presentación de tartaleta y no me esperaba que fuera tan rico. Si tienes un atojo dulce, este es el lugar para un buen postre.

 

 

Cheesecake de fresa en 7y7, Cusco 🍓 #cusco #travel #turismo #peru #instafood #foodporn #cheesecake

A post shared by Vivircomiendo (@vivircomiendo) on Jul 13, 2017 at 4:43am PDT

LOS PERROS

Culminamos nuestro viaje en este clásico cusqueño. Es a solo unas cuadras de la plaza y el lugar es muy acogedor, lleno de sillones para sentarte a comer relajado. Si no vas con mucha hambre, pide las medias porciones porque los platos son recontra generosos.

Picamos varias cosas para despedirnos bien: unas tradicionales yucas fritas con varias salsas para escoger: queso roquefort, una mayonesa picantita de la casa y el tradicional guacamole. También pedimos el “Miti-Miti”, un plato de verduras, humos, queso cremoso con pesto, aceitunas, berenjenas salteadas y lonjas de pollo acompañados de panes recién horneados.

MI FAVORITO:

Los wantanes rellenos de distintas cosas como: verduras frescas estilo oriental, tomates y queso y otros de queso cremoso con hierbas locales, todos acompañados de guacamole, una mayonesa casera y salsa de soya con miel. Perfectos para compartir.

 

 

MIRA EL RESTO DE LAS FOTOS DEL VIAJE EN @VIVIRCOMIENDO

Mira la nota anterior de ALTAVOZ HUARIQUE: La experiencia de Barra Lima

 


Comparte esta Noticia:





Diseño y desarrollo hecho por UNA SOLUTIONS