Decir mentiras y comer pescado: La verdad detrás de la campaña de Circus Grey en Cannes

2017-07-09 18:00:00

Altavoz 

Rocío Chávez, la supuesta mujer asesinada que llevó a Circus Grey a ganar en Cannes, está viva y sigue siendo acosada por el hombre al que denunció.


Por:  Mijael Garrido Lecca (Director de Altavoz) y Ariana Lira (Subdirectora de Altavoz y Directora de la Unidad de Investigación)

Investigación:

Juliana Oxenford

Matheus Calderón

Adriana Chávez

Renán Ortega

Andrea Gómez

Sebastián Rodrigo

Ariana Lira

Mijael Garrido Lecca


¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

La agencia peruana de publicidad Circus Grey recibió varios leones de oro en el festival Cannes Lions de este año. La mayoría de estos premios correspondieron a una campaña llamada “A Love Song Written by a Murderer”. Esta pieza, hecha para Vida Mujer, una ONG que se dedica a proteger a las mujeres de la violencia de la que son cotidiana y tristemente víctimas en el Perú, presenta una canción compuesta por el cantante Diego Dibós. La canción, de acuerdo con lo que se dice en el video, es una transcripción literal (“word by word”) de la carta que un feminicida le escribió a su mujer pidiéndole perdón. La mujer -continuando con la historia ganadora en Cannes- fue asesinada por el autor de la carta 6 días después de haberlo perdonado. El problema es que nada de lo anterior es cierto.

El tema es que la versión original de la campaña, que fue lanzada en el Perú, no señala que el autor de la carta es un feminicida. Lejos de eso, dice que había golpeado brutalmente a su mujer luego de enviarle la carta. Hasta allí todo iba bien.

Sin embargo, la agencia luego presentó otra edición en Cannes con algunas alteraciones: se dice que Diego Dibós es el cantante romántico más importante del Perú y que la canción fue un hit en todas las radios. Se dice que cuando “todos” conocían ya la canción, se reveló que esta era una transcripción literal (word by word) de una carta escrita por un feminicida. En esta segunda versión, hecha para competir en Cannes, la mujer había sido asesinada -y no golpeada-. Esta incongruencia evidente entre las piezas producidas por Circus Grey llevó a los periodistas Juliana Oxenford y Matheus Calderón (parte del equipo de este diario) a publicar una nota en la que señalaban la falta de consistencia entre las versiones y lo terrible que era utilizar un tema como el feminicidio sin el rigor debido. Sobre esto, tanto Circus Grey como Vida Mujer indicaron que lo dicho en el video era cierto e, incluso, señalaron la imprecisión del trabajo periodístico de Oxenford y Calderón. Triste reacción.

En diálogo con este diario, Juan Carlos Gómez de la Torre, presidente de Circus Grey, admitió que el caso había sido “exagerado” y “perfeccionado” para enviarlo a Cannes. Según nos dijo, en el mundo de la publicidad existe un doble estándar: el trabajo que uno hace para el cliente y el que se presenta a Cannes. En la publicidad se conoce como “trucho” a las piezas hechas específicamente para enviarlas a un festival y ganar un premio.

La sola contraposición de los videos hace evidente que hay una mentira. La incapacidad de Nelly Canción, Directora de Vida Mujer, para explicar el origen de la carta, confirma la situación. Y el rosario de versiones dadas por representantes de Circus Grey ahonda más todavía en la verdad de la denuncia presentada.

Ver: El circo de Circus Grey II: la mentira tiene patas cortas (una respuesta a Vida Mujer)

Sin embargo, la publicación de un comunicado oficial en el que Vida Mujer ratifica la existencia de una mujer asesinada y de un feminicida, puso a este diario en una situación crítica: si lo que Vida Mujer decía -y varios de directivos de Circus Grey coquetamente avalaban- era cierto, Altavoz había publicado una mentira y se hacía necesario pedir disculpas de manera pública a todas las partes involucradas. La única manera de saber quién estaba mintiendo era entonces llegar al fondo de este asunto. Y eso fue lo que hicimos.

PRIMER ACTO: LA CARTA LITERAL

Luego de publicada la investigación de Juliana Oxenford y Matheus Calderón, el presidente de Circus Grey, Juan Carlos Gómez de la Torre, señaló en diálogo con este diario que la carta era, en realidad, un correo electrónico.

Después, Diego Dibós nos contó que Circus Grey le dio el correo electrónico y le pidió que la use como inspiración para componer la canción. Este correo había sido compartido por una víctima de violencia, junto con otros, en una dinámica de trabajo en el albergue de Vida Mujer.

Así, la canción “Eres mi vida mujer” utiliza 18 palabras de las 284 que contiene el correo enviado. Es decir: la canción que fue presentada en Cannes por Circus Grey como una transcripción literal (“word by word”) de la carta tiene solamente el 6.3% del contenido de la misma. Sabemos que los publicistas tienen un entendimiento “flexible” del lenguaje, pero vemos realmente difícil sostener la literalidad de un texto cuando solo corresponde al 6% del original.

La unidad de investigación de este diario accedió al correo electrónico original sobre el que Dibós compuso la canción. Dibós confirmó que fue ese el material que utilizó para inspirarse en su composición y afirmó, además, que él nunca vio el material que Circus Grey presentó en Cannes hasta después de entregado el premio. Dibós ha preferido no opinar sobre el uso que su composición y su imagen han recibido por parte de la agencia de publicidad. Pero sí señaló que le hubiera gustado ser consultado. Dijo que él sabe que no es cierto que la canción fue un hit y que eso lo avergüenza y lo apena.

SEGUNDO ACTO: LA MUJER ASESINADA

Cuando en varias oportunidades (más de 10) consultamos con Circus Grey y Vida Mujer por la identidad de la mujer asesinada, se nos dijo que no podría ser revelada para protegerla. Cuando intentamos dar con el nombre del asesino, se nos dijo que tampoco era posible por el mismo motivo. Cuando ofrecimos firmar un convenio de confidencialidad y que se nos permita acceder al material para poder formar una convicción de la certeza de los hechos y poder rectificarnos si es que era cierta la versión que recibimos, se nos dijo, también, que eso era imposible. Nunca entendimos por qué, pero esa fue la respuesta que se nos dio.

Sin embargo, el presidente de Circus Grey admitió a este diario no saber si el correo lo había escrito, efectivamente, un feminicida (ver: Presidente de Circus Grey: "No sé si hubo feminicido"). No sabían, pues, si la mujer había sido asesinada.

Altavoz revisó todo el material audiovisual que Vida Mujer ha difundido y que medios de comunicación han publicado sobre su trabajo. Allí encontramos un reportaje del programa “Beto a saber” sobre esta ONG. 

En este reportaje conocimos la historia de Rocío Chávez, una mujer que denunciaba haber sido agredida en más de una oportunidad por un hombre. Chávez señaló a “Beto a saber” varias cosas que nos resultaron curiosamente similares a la historia que, entre nervios y silencios, se nos intentaba ofrecer por Circus Grey y Vida Mujer. El caso de Rocío ha sido mediatizado en diferentes espacios. Además de aparecer en Beto a Saber, Perú 21 publicó el día de hoy una nota en la que la mujer cuenta su historia de abuso.

Así, encontramos un edicto matrimonial publicado hace años en Diario Uno en el que se consignaba una dirección de Chávez. Y fuimos a buscarla. Ayer por la noche, después de varias horas de espera frente a una casa aparentemente inhabitada, este diario conoció a Chávez y confirmó que ella entregó a Vida Mujer el correo electrónico que Circus Grey le dio a Dibós para que escriba la canción. Luego, Dibós confirmó que este es el correo que se le entregó.

Rocío Chávez, la supuesta mujer asesinada que llevó a Circus Grey a ganar en Cannes, está viva y sigue siendo acosada por el hombre al que denunció. Lo curioso es que Chávez no había tenido -antes de todo esto- problema en denunciar la situación que padece con su nombre y apellido con una cámara al frente. ¿A quién quería entonces proteger Circus Grey y Vida Mujer? Chávez indicó a este diario que Vida Mujer y Circus Grey jamás le pidieron autorización para utilizar el material que ella entregó como parte una dinámica de terapia. Además, nos dijo que ella venía solicitando la devolución de estos correos hace un tiempo y que había recibido negativas laberínticas. La violencia de la que Chávez ha sido víctima ha sido utilizada para componer una pieza ganadora, sin su permiso y sin que se detenga el acoso.

ACTO FINAL: EL RUGIDO DE LOS LEONES

Circus Grey ha manifestado que su único propósito detrás de todo este esfuerzo fue visibilizar la violencia contra la mujer. El presidente del jurado que les confirió los premios, señaló que lo que valoró como esencialmente potente de la pieza es que sea un caso real y que Circus Grey haya encontrado una forma de que miles de personas canten en estadios una canción para poder luego exponer un problema.

El tema está en que la pieza está basada en hechos falsos, que la literalidad de la canción no existe y en que nadie nunca cantó este tema en ningún estadio. Pero, mucho más importante, que nunca hubo asesinato.

Si la pieza era tan potente y buscaba visibilizar un problema, ¿por qué solo Circus Grey señala la muerte en la pieza mostrada en Cannes y no lo hizo aquí en el Perú, en la primera versión? Porque es aquí, y no en el sur de Francia, en donde tenemos un problema serio de asesinatos a mujeres. ¿Por qué no se usó esa campaña para lograr el objetivo que Circus Grey dice que era el ulterior: concientizar? ¿Por qué se tuvo que inventar una situación trágica cuando vivimos en un país en donde la tragedia es titular dos veces por semana? Aquí no emitiremos ningún juicio al respecto. Eso se los dejamos a nuestros lectores. Pero en este diario no estamos dispuestos aceptar -jamás- que se use la muerte falsa de mujeres para ningún propósito. Hay límites que no se pueden vulnerar y, pensamos, la vida de las personas es uno.

¿COLORÍN COLORADO?

En estos días se nos ha dicho que en la publicidad, la precisión no es tan importante como en el periodismo y que, finalmente, lo importante es el mensaje de no violencia contra la mujer. Estamos de acuerdo, pero apuntamos que quienes señalaron la literalidad de los hechos y cosecharon premios con la exactitud del caso presentado no fuimos nosotros. Pensamos, además, que si lo más importante es el mensaje, pues habría que haber difundido el mensaje en el Perú y no en Francia. Y si el mundo entero de la publicidad es uno en el que se inventa situaciones, esperamos que sea la última vez que esas situaciones impliquen la vida de personas y el sufrimiento de mujeres que no fueron consultadas sobre el asunto. La verdad, entonces, está ahora dicha.

Nuestra misión como periodistas ha terminado con respecto a esta situación. Sin embargo, en Altavoz consideramos que la violencia de género es un flagelo que debe ser combatido también desde la prensa. Hemos aquí publicado e investigado varios casos de este tipo para recoger versiones con los pocos recursos que tenemos. Así, asumiremos periodísticamente el caso de Rocío Chávez y haremos todo lo posible por hallar justicia desde nuestra trinchera.

A pesar de que hemos recogido las versiones de todas las partes, nos queda exponer las respuestas que a este informe emitan los involucrados. Y nos toca tratar, sobre ellas, de entender qué responsabilidades morales debe asumir cada una de ellas. Hoy, por ejemplo, tenemos certeza de que Rocío Chávez sigue en una situación de asedio que ella misma ha denunciado a la prensa. Sabemos que Diego Dibós compuso una canción sin saber cómo es que terminaría siendo expuesta en Cannes. Sabemos que Vida Mujer ha ratificado la existencia de una mujer muerta que en realidad no ha muerto y sabemos que Circus Grey presentó en Cannes una versión de los hechos distinta a la que presentó sin éxito en Lima. Lo haremos, simplemente, porque ese es nuestro trabajo.

Finalmente, muchos publicistas han acusado a este diario de publicar guiado por la envidia, la impericia y la imprecisión. “Ladrán Sancho…” le han dicho públicamente a los involucrados, para luego pedirle a la prensa que lea, que se informe y que sea puntillosa. A ellos les decimos que la verdad es nuestro único interés. Y que si van a pedir cultura en lugar de envidia, le den una revisada lo que Cervantes escribió en El Quijote. Porque eso de “Ladrán Sancho…” no lo dijo Cervantes jamás, sino Goethe y de otra forma siglos después (Aquí pueden encontrar más sobre este tema). Sucede que una pieza publicitaria incluyó la frase dentro de una narración de la obra de Cervantes y desde allí se repite como una verdad incontestable. El problema, señores, es que eso no es verdad. Eso fue publicidad. Y esto es periodismo.

Para ver la investigación publicada por Juliana Oxenford y Matheus Calderón, haz click aquí: El circo de Circus Grey: porque el feminicidio no es un juego

NOTA: No publicaremos el correo electrónico usado para hacer la canción debido a que no tenemos autorización de Rocío Chávez.


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