“Antes decía, soy ingeniero, pero me dedico a la comedia. Ahora sí me presento como comediante. Ya siento que gané ese terreno. Estoy viviendo un sueño”.

El ingeniero Garrido Lecca nunca se consideró gracioso. Siempre fue el chancón del colegio, obtuvo los primeros puestos de la promoción y nunca fue el payaso de la clase. Le gustan los números, planear las cosas y tiene su futuro estructuradamente planeado. Un curioso perfil para el que es hoy uno de los comediantes más prometedores a nivel nacional. 

Mateo vio por primera vez un video de stand up protagonizado por Walter Chullo, por recomendación de su hermano, y se enamoró de la comedia. Ese 2011 se dedicó a visitar todos los shows de comedia en Lima que encontraba. “Nunca había mucha gente y yo llegaba con todos los amigos que lograba convocar. Me conocían en la puerta como 'el chico dientón”. Y en una de sus numerosas visitas, su camino a la comedia comenzaría. 

“Un día, Carlos Palma pidió un voluntario para subir al escenario. El amigo con el que fui, por molestar, me cogió del brazo y levantó mi mano. Carlos dijo: 'flaco dientón, sube'. Fue la primera vez que me subí a un escenario. Me dejó parado en el medio con un micrófono, me dijo 'haz' y se fue a un costado”. Nos cuenta Mateo que no es lo que se solía hacer con los voluntarios y hasta ahora no sabe por qué se lo hicieron a él.

“Una vez arriba, solo atiné a repetir los chistes que ya había escuchado de todas las veces que había ido, imité a otros comediantes. La gente se mató de la risa y fue una de las cosas más increíbles que había vivido”.

Así, empezó a llevar talleres de stand up y a conseguir shows reemplazando a personas que no podían llegar a la función. Por años enteros lo consideró solo un hobby mientras continuaba trabajando como ingeniero, hasta que en el 2016 decidió arriesgarse. Su meta estaba clara: si no lograba un impacto en la comedia por el próximo año, se dedicaría exclusivamente a la ingeniería.

Creo que hoy todos sabemos cómo le fue con esa decisión. Empezó a colgar videos diarios en Instagram, así haya empezado con solo 10 vistas, según nos cuenta, a la par de ser locutor para Coca Cola FM, sus cada vez más frecuentes shows en El Club de la Comedia (del cual es el miembro más joven) y su trabajo regular como ingeniero.

Mateo es muy estructurado, hasta agenda las horas en las que no hace nada, ya que necesita diariamente su “hora de webeo”. Nos cuenta que no ha sido nada fácil llegar a donde ha llegado y que el sacrificio fue duro. “Existe teoría del humor, he visto muchísimos shows, documentales, leído artículos, libros, he llevado cuatro talleres. Siempre estoy tratando de renovarme. Podrían criticarme cualquier cosa, que aburro, que soy comercial, pero que no he chambeado para llegar donde estoy, no se lo aceptaría a nadie. He dormido poco para estar aquí”.

Este verano cumplió una de las metas que se propuso hace tres años: “Selfie”, su primer unipersonal que logró un soldout con más de 800 personas. Su tour promocional por las playas de Asia fue un éxito rotundo. “Puse todo lo que tenía en ese show. Fuimos un equipo de 15 personas, todos amigos, la inversión fue fuerte y sabía que la ganancia económica era imposible, aún así fue el mejor día de mi vida. Cumplí un sueño. Creo que en ese momento mi papá cayó en cuenta que mi carrera en el mundo del entretenimiento iba en serio.”

Aún recuerda con mucha nostalgia el momento en que él sintió que todo era mucho más grande de lo que creía, este mismo verano. En un club al sur de Lima, separó una terraza con algunas sillas para promocionar su unipersonal. “Aparecieron 400 personas, estaba repleto. Normalmente corro al escenario, pero esta vez no sé podía ni caminar. Los aplausos de la gente cantando la canción con la que salgo, los flashes de las cámaras. Te juro que casi lloro. En ese momento todo mi esfuerzo se volvió algo real”.

Hoy, Mateo afirma que quiere hacer stand up el resto de su vida. “Y para poder hacerlo el resto de mi vida no puede ser mi trabajo, tiene que ser mi vacilón”, nos cuenta, “me veo haciendo humor. En medios, en publicidad, en espectáculos. Admiro mucho a Jimmy Fallon, creo que es un showman completo. Apunto a algo así. Es el entretenimiento lo que me gusta”.

El joven promesa parece acercarse cada vez más a su sueño, aunque afirma que tiene la paciencia para llevar su carrera paso a paso. Acaba de comenzar en la radio Studio 92 con el programa matutino “WakeApp” junto a otros cuatro jóvenes talentos y lo podemos encontrar casi todos los fines de semana haciendo stand up junto al Club de la Comedia.

“Antes decía, soy ingeniero, pero me dedico a la comedia. Ahora sí me presento como comediante. Ya siento que gané ese terreno. Estoy viviendo un sueño”.  


Fotos y entrevista: Bárbara Galletti


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