Elige que categorias deseas ver
"Yo empecé así, enamorado de la foto documental, aquella que literal documenta algo que está pasando, contando la historia tal cual. Creo que por eso me interesa el mundo de la moda, los editoriales se prestan mucho para eso".

Paolo vive de lo que lo inspira. Para él, el mundo entero se interpreta primero a través de los ojos. Luego, con una imagen clara, se crea una historia. La imagen más cruda, menos posada, la que captura un momento inesperado, eso es lo que busca el joven fotógrafo con su trabajo.

Paolo tiene 27 años y comenzó su camino en el mundo de la publicidad. Ahí nos cuenta que aprendió la ciencia de comunicar conceptos de manera simple. Desde entonces, él siempre escogió las imágenes para plasmarlos. “La fotografía siempre me gustó, desde pequeño siempre les pedí cámaras a mis papás o jugaba con la que tenían. Siempre fue un hobby para mí. Pero una vez que entré al IPP y me enseñaron como conceptualizar ideas para comunicar me di cuenta de que yo ya tenía la predisposición y facilidad de comunicar mediante imágenes”.

Y de un hobby pasó a ser no solo su trabajo, sino su pasión. Paolo divide su trayectoria fotográfica en dos partes. En un inicio, fue un recurso para financiar sus proyectos. Hasta el 2013, tomaba fotos para eventos, pero no era lo que buscaba. Entonces, decidió renunciar a la agencia de publicidad en la que trabajaba, a su trabajo en eventos y empezar de nuevo. Fue ahí que, como un llamado del destino, recibió la llamada del diseñador Noe Bernacelli para trabajar en su nuevo lookbook/editorial

“Llegué muy nervioso, había un equipo muy importante y yo era el nuevo. Solía ser muy introvertido, me costó en un inicio. Ahora soy todo lo contrario, sé que decir lo que tengo en la cabeza es básico, y todo tiene que estar en su lugar”.

Hoy, cuatro años después, Paolo Rally es uno de los fotógrafos de moda y publicidad más pedidos del medio. Nos cuenta que su inspiración máxima es el alemán Peter Lindbergh por la aparente precariedad de su obra. “A primera vista es extremadamente simple, pero tiene una habilidad incomparable de capturar expresiones. Las fotos son poco modificadas, casi siempre con luz natural y evitando los flashes. La fotografía en el mundo de la moda no siempre me permite eso, pero siempre trato de ser lo más natural posible, sobre todo en los retratos”, explica.

Nos cuenta así que no suele pedirle a una modelo que pose. Considera que el valor de su trabajo está en lo que transmite la mirada y que mientras más real mejor. “Siento que mis fotos transmiten mucha nostalgia y algo de incertidumbre. Yo empecé así, enamorado de la foto documental, aquella que literal documenta algo que está pasando, contando la historial tal cual. Creo que por eso me interesa el mundo de la moda, los editoriales se prestan mucho para eso”.

Hay un momento que llena orgullo al joven artista: la inesperada portada que logró para la revista de moda peruana Skin Magazine. La publicación solo tiene dos ediciones al año y cuenta con la colaboración de varios personajes importantes de la industria. Se vende en los centros de la moda más importantes del mundo como Nueva York y París. Paolo nos cuenta un poco de cómo descubrió que había logrado la portada:

“En realidad me contrataron para hacer un editorial. Dos o tres meses después, me pidieron que les pase una de las fotos en blanco y negro. Nunca supe para qué y la mandé. Un día salí del dentista y veo que me taggean en una foto de Instagram y descubro que mi foto está en la portada de Skin. Fue un momento increíble”.

Las redes sociales hoy en día son una gran herramienta de trabajo para los artistas. El Instagram de Paolo, según nos cuenta, es el medio por el cual recibe más solicitudes para su trabajo. “Es una gran herramienta de trabajo, ya sea para contactarte, subir tu portafolio, que te conozcan. Tiene una interacción constante que no encuentras en otro lado”.

Actualmente se concentra en tres editoriales ideados de principio a fin por él mismo en busca de internacionalizar sus obras. Son tres trabajos fotográficos destinados a ser publicados en reconocidas revistas de moda de Brasil, Argentina y Nueva York. 

Paolo nos cuenta que no espera quedarse en Lima mucho más tiempo, y es que la informalidad y las limitadas oportunidades en la industria fotográfica local son problemas difíciles de superar para un fotógrafo en desarrollo. “Hay muy pocas oportunidades para crecer aquí, y en la fotografía, uno nunca deja de aprender. Es una carrera a largo plazo, de paciencia y de trayectoria. La experiencia te hace cada vez mejor. Aun no estoy ni cerca de mi meta. Respeto y agradezco mucho las oportunidades que he tenido, pero en esta chamba nunca se deja de aprender”.

                                                                                                                                                               Foto: Sotiris Alatzakis

La exigencia consigo mismo lleva a Paolo a siempre explorar nuevos límites. Considera que si no fuera fotógrafo no sabe qué habría sido de su vida: “tal vez continuaría en publicidad y viviría muy frustrado”. Planea trabajar en esto de por vida aunque no nos asegura que se quedará en el mundo de la moda.

“Mi núcleo es la foto documental y el retrato, mientras me mantenga en ese camino seré feliz. No sé qué me va a gustar mañana, pero amo trabajar con personas. Cada uno tiene una historia compleja detrás que siempre tendré ganas de averiguar, y yo los conozco a través de mi cámara”.


Mira nuestra edición anterior haciendo click aquí.


Entrevista & Fotos: Bárbara Galletti