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"Han pasado casi 20 años desde el año 1998 y lo cierto es que a estas alturas, decir que ningún gobierno podía estar preparado es, cuando menos, inverosímil."

En una entrevista para “Cuarto Poder”, el gobernador de Piura, Reynaldo Hilbck, habló sobre la dura situación que vive su región por las lluvias. Hay, al menos, 13 mil personas afectadas y el sistema de drenaje está colapsado. Hay también dos muertos. Si la culpa por los fallecidos es del municipio, el gobierno o si eran hechos imprevisibles, está fuera de discusión. Lo que entra en discusión es lo que dijo Hilbck en la entrevista: Ninguno de los gobiernos podía estar preparado para afrontar este fenómeno.

Juan Manuel Benites, quien fue ministro de Agricultura en el gobierno anterior, dijo lo siguiente: “cuando la naturaleza se ensaña no hay forma de pararla”. Da la impresión de que a nuestro exministro y al gobernador de Piura los ha tomado este fenómeno de El Niño por sorpresa. Pero en el pasado ya ha habido fenómenos severos que han atacado nuestro país. De hecho, los del 83 y el 98 son los más recordados por el propio Hilbck. Han pasado casi 20 años desde el año 1998 y lo cierto es que a estas alturas, decir que ningún gobierno podía estar preparado es, cuando menos, inverosímil.

Es inverosímil que el sistema de desagües no esté preparado para drenar el agua de lluvias en una zona constantemente afectada por El Niño. Es inverosímil que Piura se haya inundado porque el río, del mismo nombre, se haya salido por un ramal que no tuvo mantenimiento adecuado. Resulta inverosímil que en el mejor de los casos los municipios hayan utilizado el 25% del monto asignado para esta situación de emergencia. Y que la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres sea responsable de coordinar con 1,953 entidades entre gobiernos locales, ministerios, organismos públicos y otros funcionarios, cada uno con sus propios trabajadores, procesos y tiempos.

Es complicado pedirle calma a una población que no ve a sus autoridades ahí cuando sus casas se derrumban o cuando no tienen luz por las fuertes lluvias. Es complicado especialmente cuando oyes al gobernador de tu región llamar la atención de los alcaldes…desde Lima. Decir que ellos son los responsables de las motobombas para extraer el agua y no saber a quién pedir ayuda. Y cuando el presidente visita la región, le dice a los pobladores que “la próxima vez voten por un alcalde mejor”.

Y este no es un llamado de atención al gobernador de Piura, o a Pedro Pablo Kuczynski ni a los alcaldes de Piura. Es un llamado de atención a la incapacidad general del gobierno peruano para prevenir. Porque desde el 98 hasta hoy, aunque se ha mejorado en prevención, estamos muy lejos de lo que deberíamos estar. Tenemos un puente derrumbado en Cañete, carreteras bloqueadas, viviendas que no deberían existir en ciertas zonas y desagües que, como los ríos, se desbordan e inundan las calles al no tener la capacidad de drenar las lluvias.

Necesitamos, sobre todo, saber que nuestro gobierno entiende cómo debe responder ante una emergencia, no tirándose la pelota entre los funcionarios anteriores y los actuales porque, por más que se descubra al culpable, esa familia que se quedó sin casa va a seguir en la calle hasta que se haga algo. Los alcaldes, los gobernadores y los presidentes deben estar listos para responder, pero además de saber reaccionar necesitamos aprender, de una vez por todas, a prevenir.