Britto, por qué no se calla - por Horacio Zimmermann
Alfredo Britto
FUENTE: El Comercio

2017-03-08 10:20:48

Horacio
Zimmermann
 

"Britto, en lugar de hablar del dinero ajeno, y aparecer en cada momento de derrota para tratar de dejar como inútiles a los demás, debería callarse la boca."


"Si al señor Daniel Ahmed le queda algo de decoro, tendría que llegar al Perú con su carta de renuncia en la mano, se tiene que ir”. Estas declaraciones se las dio Alfredo Britto a radio Ovación luego de las eliminaciones de la Sub 17 y la Sub 20 de los Sudamericanos. 

¿Y quién es Britto? Es presidente de la Liga Departamental de La Libertad y fue vicepresidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) cuando Manuel Burga se sentaba en el sillón presidencial.

Hasta allí todo bien. Cualquier persona tiene derecho a opinar. Total, todas las opiniones son subjetivas. Unas nos gustan, otras no. Con algunas estamos de acuerdo, con otras no. 

Sin embargo, Britto fue más allá: “Me preocupa que el señor Ahmed piense en seguir al frente de los menores. Recuerdo que yo boté a Ahmed porque de los 7 mil dólares que ganaba, quería cobrar 35 mil. Yo no acepté y se fue a Cristal. Y si lo saqué fue por su incapacidad, porque no tenía los pergaminos ni el currículum para ocupar la jefatura de una Unidad Técnica de Menores”.

¿Es real esta historia? ¿Britto botó a Daniel Ahmed? Recogí algunas versiones con fuentes de la Videna y la información que coincide es la siguiente: Britto estaba en la comisión de menores cuando Ahmed era entrenador de la Sub 20. Al comienzo, tenía un gran cariño por él. De hecho, cuentan que Britto, en Mendoza, llegó a decirle a la esposa del argentino que este era un hombre extraordinario y un profesional. Cuando acabó el 2013, Ahmed arregló el tema económico con Manuel Burga, quien quería que se quedara. Sin embargo, Daniel pidió a Britto contratar colegas suyos. Necesitaba un coordinador físico, entre otros. Britto se opuso. Entonces Ahmed se negó a asumir solo el liderazgo de un proyecto de menores y se fue a Sporting Cristal.

Al margen de cuál es la historia real, las declaraciones de Britto son desatinadas. Su principal argumento para tratar de manipular a la opinión pública es el dinero que gana un tercero. Es tan corta la capacidad intelectual de Britto, que solo encuentra en el sueldo ajeno un argumento. Ahora, ¿será real la información que propaga? Y si lo es, ¿cómo es que tiene acceso a los secretos de una entidad privada como la FPF? ¿No es acaso ilegal entregar información confidencial?

Muy aparte de esto, me pregunto qué hizo Britto como miembro que fue de la comisión de menores. Cuántos logros hubo durante su periodo como “director de fútbol de menores en la FPF”. Qué ha hecho por mejorar la Liga Departamental de la Libertad en quince años ininterrumpidos al frente de la misma. Porque las únicas noticias que destacan y provienen de su Liga son sobornos a árbitros, una que otra batalla campal en la cancha, entre otras cosas. En el 2014, por ejemplo, defendió su cargo casi vitalicio al frente de la Liga de la siguiente manera, en una entrevista con De Chalaca: “Si continúo en el cargo, debe ser por algo, ¿no?”. Menudo argumento. Y muy convincente, además.

La cosa no termina allí. Hace un tiempo, le preguntaron si tenía aspiraciones de ser presidente de la FPF. La respuesta fue: “Todos los directivos honestos como yo tenemos derecho a participar”. ¿Honesto? Parece que Britto sufre de memoria corta. En enero del 2014, año de elecciones en la federación, declaró que Burga era uno de “los mejores dirigentes del Perú” y que de postular a una reelección, lo apoyaría. Sin embargo, en octubre del mismo año, Britto, que aún era vicepresidente de Burga, apareció en la lista rival, la de Freddy Ames, que finalmente fue tachada. Y la cosa no termina allí. En diciembre, dos meses después, en declaraciones a La República, aseguró que el fútbol peruano estaba en crisis porque no había cambios profundos. Y encima ya no apoyaba a Burga ni Ames, sino que había cambiado de parecer. “Burga tuvo su oportunidad varios años y seguimos en lo mismo o peor. Es momento de refrescar la FPF y (Agustín) Lozano es el indicado”. ¿No que Burga era uno de los mejores dirigentes? Juzgue entonces, usted, amigo lector, si Britto es honesto o no. Y si lo es, ¿cómo es que una persona puede cambiar de un bando a otro tan rápido? ¿Existía acaso algún interés propio para permanecer en la Videna?

Para terminar de conocer a Britto, en el 2014, Saúl Vásquez Cienfuegos, quien fue presidente de la Liga de Ascope durante los últimos 20 años (en la misma que Britto fue secretario y luego presidente), reveló al diario La República que los dirigentes de las Ligas Departamentales, incluido Britto, recibían 50 entradas de manos de la FPF. “Britto tenía un cuñado y un primo dedicados a revender entradas fuera del estadio”, acusó Cienfuegos, algo que Britto negó más adelante.

Britto, en lugar de hablar del dinero ajeno, y aparecer en cada momento de derrota para tratar de dejar como inútiles a los demás, debería callarse la boca. Y si tiene algo que denunciar, que lo haga con pruebas en la mano y no con un discurso para tratar de atarantar. La gente no es tonta, sabe que el objetivo de Burga, antes que priorizar el gran cambio del fútbol peruano, era tener contentos a los departamentales para reelegirse cada cuatro años, porque ellos son mayoría en la votación. Y Britto era uno de esos departamentales. 


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