Las calatas de WhatsApp y la perpetuación del machismo - por Adriana Chávez
Conversación de Whatsapp
FUENTE: Broadley

2017-01-11 12:00:57

Adriana
Chávez
@mmiradaverde
 

"Reproducir la violencia que se ejerce contra las mujeres desde grupos de WhatsApp no te hace más hombre, solo más imbécil"


Machismo. Hombres machistas que están en todas partes. En el trabajo, en el supermercado, en la casa. Hombres que ejercen violencia por doquier, sin miedo al repudio de la sociedad. Hoy pensé en un espacio en el que, a diario, nuestros amigos, parejas y conocidos reproducen la violencia contra la mujer: los grupos de WhatsApp. Hablemos de eso.

Mi ex pareja tenía varios. El grupo de amigos del trabajo, el de la pichanga, el de la Universidad. Círculos sociales que todo joven estudiante de clase media comparte. En ellos habían cosas interesantes: vaginas, tetas, semen. Cada uno de los integrantes enviaba, aproximadamente, 10 o 15 videos y fotos de mujeres desnudas al día. Extrañas. “Conocidas”. Parecía que había que cumplir la cuota. Si mostrabas un video de una chica conocida por tu grupo de amigos recibías mayor crédito, porque habías descubierto a la zorra que se había dejado filmar. La exponías. Repetías cuán puta era y decías que ya estaba “quemada”, que luego de eso nadie la iba a querer.

Algunos –los más machitos– tomaban fotografías y videos de sus parejas sexuales mientras estas se cambiaban e ignoraban que ellos las estaban grabando sin su consentimiento. Repito: sin su consentimiento. Y cuando alguien lograba esto todos celebraban. En estos famosos grupos, el que más denigraba a una mujer era el más pendejo, el más vivo, el más hombre. No eran mucho más distintos que los cinco sujetos que integraban el grupo de WhatsApp “Manada”, en el que varios de sus integrantes celebraron haber violado a una joven de 18 años, en Pamplona. 

Pero ¿qué hay de las mujeres? Un informe de Broadley reveló que ellas también tienen grupos de WhatsApp, pero que los usan para hablar de sus problemas, cotilleos y también de sexo. Los grupos de chicas no están llenos de chistes denigrantes y no existe en ellos el contenido pornográfico que sí está presente en los grupos masculinos. Este estudio también reveló que, por lo general, las mujeres adoptan una actitud pasiva frente a este tipo de comportamientos porque cuando arremeten contra ellos reciben el silencio o la risa.

Erradicar la violencia que se ejerce en estos grupos es importante porque es necesario que las mujeres conquistemos espacios públicos, pero también virtuales, porque lo que sucede en estas conversaciones es igual de peligroso y nocivo que otras formas de violencia. Las actitudes machistas en los jóvenes, lejos de desaparecer, se encuentran más fuertes que nunca en los mecanismos que ofrecen las nuevas tecnologías y esto preocupa, porque no vale de nada condenar la violencia de la boca para afuera y al mismo tiempo remarcar, desde la relativa privacidad que existe en estos grupos, lo sucia y fácil que es una mujer que no ha pedido ser expuesta. Si eres de los que nunca envía material, pero tampoco hace nada por dejar de recibirlo, también eres parte del problema. No estás haciendo absolutamente nada para que la gente que te rodea deje de ejercer violencia contra las mujeres. Nada.

Degradar a una mujer en tu grupo de amigos de WhatsApp no te hace más hombre, solo más imbécil. No eres más hombre por fotografiar a una mujer sin su consentimiento y mostrárselo a un grupo de pelotudos. No eres más hombre por considerar a la mujer como un objeto. No eres más hombre mientras más fotos envíes. No eres más hombre por degradarla, insultarla y llamarla zorra. No eres más valiente. No eres más exitoso. No eres más fuerte. Entiéndelo.


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