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Altavoz conversó con Daniel Yovera sobre Al Jazeera, su investigación y las acusaciones en su contra.

A fines del año pasado se publicó en Europa un reportaje de la cadena televisiva Al Jazeera en el que se muestra cómo la Inmobiliaria Miraflores Perú SAC, una empresa ligada al Sodalicio de Vida Cristiana, habría pagado a criminales de la banda La Gran Cruz del Norte para que invadan terrenos en Piura a favor de un gigantesco proyecto inmobiliario a cargo de dicha compañía [mira el reportaje completo aquí]. La investigación estuvo a cargo de los periodistas Daniel Yovera y Seamus Mirodan.

Luego de difundirse en América Latina y el Perú, la inmobiliaria publicó un video de defensa [para verlo, haz click aquí] en el que se señaló que el documental de Al Jazeera estaba “lleno de mentiras que dañan la honra de Inmobiliaria Miraflores Perú y de muchas personas”. En este, además, se insinúa que Yovera habría pagado a cambio de los testimonios que sustentaron su investigación. También se ha acusado a la cadena Al Jazeera –de capital árabe- de querer desprestigiar al catolicismo por motivos de diferencias religiosas a través del reportaje.

Pocos días luego de la emisión del reportaje, Altavoz conversó con Daniel Yovera sobre Al Jazeera, su investigación y las acusaciones en su contra.

ALTAVOZ (A): ¿Cuál es tu relación laboral con la cadena Al Jazeera?

DANIEL YOVERA (DY): Es simplemente un vínculo contractual para ese documental, por ese corto tiempo, dos o tres meses. En el 2015, Al Jazeera hizo una serie de documentales en África, un documental por cada país. Se llamaba “Africa Investigates”. No solamente buscaba expandir su mercado televisivo en África, sino que buscaba historias representativas. Entonces, buscaron replicar esa experiencia en América Latina y lo han hecho. Ellos estuvieron explorando historias aquí en el Perú.

Cuando me convocaron, hablé inicialmente con un representante de la productora Pacha Films (Luis del Valle) y por teléfono con editores de Al Jazeera. Me preguntaron qué historias podrían hacer. Yo les planteé tres casos y al final se quedaron con este [el de la empresa vinculada al Sodalicio y los pagos a criminales] porque era el más televisivo. Se interesaron por la misma razón por la que yo me interesé: porque había componentes empresariales, de violencia, una investigación por crimen organizado, una investigación a esta banda por lavado de dinero, estaba también el componente religioso. O sea, reunía una serie de requisitos para ser una gran historia. En México optaron por un caso del escuadrón de la muerte, en Colombia por una red de clínicas que embaucan a pretendientes a reinas de belleza.

A: ¿En los otros países los documentales de Al Jazeera no se hicieron sobre casos ligados con organizaciones católicas o religiosas?

DY: No. Algunas personas han pretendido llevarlo por ahí, por el lado religioso. Y han establecido esta falsa dicotomía entre occidente y oriente, los buenos y los malos, los pecadores y los justos, cuando no tiene absolutamente nada que ver. Pudo haber sido el tema del Sodalicio como cualquiera de los otros temas que yo les propuse.

A: ¿Las otras opciones que les diste no tenían nada que ver con el Sodalicio o con organizaciones religiosas?

DY: No, nada que ver. Tenía que ver con una persona muy importante en el Perú. Y les gustó, pero nos entrampamos en la discusión de cómo llevarlo a la televisión, porque había mucho papel, mucho documento. Además, el capital de Al Jazeera es árabe, pero editorialmente lo manejan ingleses, norteamericanos, irlandeses.

A: Las investigaciones al Sodalicio han girado principalmente en torno a los abusos sexuales y psicológicos a sus miembros. ¿Cómo llegas a este caso que nada tiene que ver con lo primero?

DY: A través de un ex sodálite con el que me reuní en algún momento para ver precisamente un tema de San Juan Bautista [asociación civil que pertenece al Sodalicio], pero vinculado a otro tema. Y me dijo “esto no es nada, hay una cosa más seria”. Y así fue, yo busqué fuentes cercanas a este negocio y me lo ratificaron.

A: ¿Cuál es la relación que hay entre Inmobiliaria Miraflores Perú SAC y el Sodalicio?

DY: La asociación San Juan Bautista es una asociación civil sin fines de lucro, de ayuda al ser humano, que tiene fines sociales y humanistas. Sin embargo, está presente en el negocio de Piura. Es la accionista principal de Inmobiliaria Miraflores Perú SAC (IMP), pero de manera aplastante: es accionista de más del 99% de la empresa.

A: O sea, ¿es como si en la práctica fueran la misma persona jurídica?

DY: Digamos, son casi lo mismo, la única diferencia es que IMP es una empresa con fines lucrativos y la asociación San Juan Bautista es una asociación civil que está amparada en términos tributarios por el concordato con el Vaticano y, por lo tanto, tiene beneficios tributarios.

A: ¿Y por qué una asociación civil sin fines de lucro quisiera ser accionista principal en un negocio inmobiliario?

DY: En principio una asociación sin fines de lucro sí puede hacer negocios siempre y cuando estén vinculados a sus fines originales, sociales, de ayuda a la sociedad, a los pobres, etc. En este caso no lo sé, porque ellos nunca nos concedieron una entrevista. Una de las preguntas que les hice reiteradamente por escrito fue de qué manera está cumpliendo [con su participación en IMP] la asociación civil San Juan Bautista los fines para los que fue creada.

A: ¿Recibiste algún tipo de amenaza mientras llevabas a cabo esta investigación?

DY: No.

A: Se te ha acusado de haber pagado para obtener testimonios incluidos en el reportaje. ¿Es cierto esto?

DY: Es una pregunta válida, habida cuenta la insinuación y acusación del video del Sodalicio. La respuesta es que nunca. Nunca hice un ofrecimiento de dinero a cambio de una declaración, ni de un papel, ni de una prueba ni de material de ningún tipo, porque eso atenta directamente contra cualquier principio ético.

A: ¿Crees que eres víctima de una campaña de desprestigio?

DY: A mí me parece que tal vez quisieron. No me consta si lo del video [de respuesta de IMP] era parte de una campaña sostenida, larga. Pero, por lo menos, lo que sí nos consta es que ese video apuntaba a desprestigiar a las personas que habían participado en el documental, a mí. Porque pretendían señalar que yo había ofrecido dinero, y todas estas cosas. Eso, lógicamente, sin sustento, es intentar desprestigiar. Claro, esto se les cayó y todo, pero no sé si era parte de una campaña más grande.

A: ¿Has tenido contacto con personas del Sodalicio después de publicar el documental?

DY: No. Ellos no quisieron hacerlo ni antes ni después. A pesar de que inicialmente hubo un compromiso por atender una entrevista grabada, pero después ese compromiso se canceló por parte de ellos.