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"Los críticos del Minedu no entienden que el género, la identidad, la orientación sexual y el sexo no son la misma cosa y no guardan una relación natural e inmutable. Por eso es que creen que un cuento que habla de un niño que hace galletitas convertirá a los alumnos en homosexuales."

Nunca he entendido muy bien a qué se refieren los conservadores con "ideología de género". A estas alturas, creo que es como un cuco al que se le echa la culpa por cualquier cosa que implique mayor libertad e igualdad entre las personas. Como decía Mencken: el miedo a que alguien, en algún lugar, sea feliz. Hoy, por ejemplo, varios grupos como Parejas Reales, la Red Jóvenes Pro Familia y el Movimiento Nacional Pro Familia están lanzando críticas furibundas contra el Ministerio de Educación por supuestamente promover la "ideología de género" en el nuevo plan curricular.

Para quienes no sepan de qué van estas críticas, pueden revisar este artículo de Parejas Reales o este otro del "Observatorio Pro Vida". A resumidas cuentas, lo que alarma a estos grupos es que se diga en clases que la feminidad y la masculinidad son conceptos que se construyen en la interacción social y que la identidad de uno no se reduce a tener pene o vagina. El Minedu tiene como objetivo que los estudiantes puedan analizar "los prejuicios  entre géneros" como los que dictan "que las mujeres limpian mejor, que los hombres no son  sensibles (...)", y eso les molesta. El artículo del "Observatorio Pro Familia" -retuiteado por los congresistas fujimoristas Marco Miyashiro y Nelly Cuadros- alerta que se quiere introducir la "ideología de género" en la educación y que el Minedu “enseña educación pro homosexual” porque en un cuento en vez de aparecer una mujer con una caperuza roja aparece un hombre con una caperuza roja. ¿Qué tiene que ver esto con la homosexualidad? No lo sé, pero tal vez nuestros congresistas crean que llevar una caperuza roja, hacer galletitas y visitar a la abuela es “cosa de maricas”. 

 Esta imagen no pertenece al nuevo plan curricular sino a una guía pasada del Minedu, pero como el enfoque es el mismo y es una de las más compartidas por los críticos de Saavedra, sirve perfectamente como ejemplo.

En realidad, con el nuevo plan curricular no se introduce la ideología de género. Lo único que se hace es actualizar el plan para que sea más acorde a los tiempos, a los descubrimientos científicos y a una sociedad plural. Lo que ocurre es que los críticos del Minedu no entienden que el género, la identidad, la orientación sexual y el sexo no son la misma cosa y no guardan una relación natural e inmutable. Por eso es que creen que un cuento que habla de un niño que hace galletitas convertirá a los alumnos en homosexuales. La diferenciación entre estos conceptos, el diferenciar el ser mujer y el ser femenina, no tiene nada que ver con "ideología de género", sino que es simple ciencia que, cuando uno la comprende, resulta evidente. Así que, para mostrar el sin sentido de que a alguien le moleste que se diga que la identidad de un individuo se construye y no se resume a ser clasificado como "hembra" o "macho", o a tener pena y vagina, aquí va un pequeño glosario.


Una guía rápida de ciencia

Sexo: este es un concepto biológico que tiene que ver con características fisiológicas. En derecho –es decir, lo que sale en tu DNI- usualmente se definía a partir de los genitales. Sin embargo, existen personas que nacen con genitales ambiguos como los testículos internos. Hay también casos famosos de atletas mujeres como María Patiño o Santhi Soundarajan que tras realizarles pruebas genéticas se descubrió que tenían un cromosoma Y, que corresponde al sexo masculino. Del mismo modo, la ciencia ha demostrado que hay personas con genitales masculinos pero con cromosomas XX, correspondientes al sexo femenino. El sexo para la biología no es solo tener pene o vagina ni se reduce a una cuestión cromosomática, sino que tiene que ver con las hormonas, las gónadas, el fenotipo y características secundarias. Para quien quiera informarse más, puede revisar este excelente artículo de Paula Siverino.

Género: es el concepto que engloba a "masculino" y "femenino". Son un conjunto de roles y características socialmente construidas que usualmente se les atribuyen a los hombres y mujeres. Algunos autores dicen que la biología puede jugar un rol en el desarrollo de los estereotipos de género, pero todos reconocen el factor cultural y que de ser el caso de que las mujeres en promedio sean mejores que los hombres en cálculo matemático, eso no significa que ningún hombre pueda ser hábil en cálculo matemático. Ningún investigador diría tampoco que el género se reduce a una mera cuestión biológica. A nadie, por ejemplo, se le ocurriría decir que es “natural” que las mujeres lleven el pelo largo, usen caperuzas rojas y no hablen lisuras. Todos estos son roles y características que se atribuyen a unos determinados individuos por una mera construcción cultural. ¿Qué tiene que ver que tengas vagina con que uses vestido? Nada. Es costumbre. Por eso es que es absurdo quejarse de que se resalte que el género es una construcción social y que se puede cambiar cuando perjudica a las personas (p.e: cuando se dice que ser "femenina" es ser sumisa). Y por eso también es que no hay nada de malo, ni nada contrario a la naturaleza, con que un hombre quiera hacer cosas “femeninas” como maquillarse y que una mujer quiera hacer cosas “masculinas” y llevar el pelo corto.

Orientación sexual: en sencillo, esto tiene que ver con por quién te sientes atraído. Si eres un hombre y te gustan los hombres, entonces eres homosexual. Si eres mujer y te gustan los hombres, eres heterosexual. Un hombre homosexual puede ser masculino como la mayor parte de hombres, puede ser femenino como la mayoría de mujeres o incluso rechazar los roles de ambos géneros. Por eso es que es ridículo afirmar que en cuento en el que un niño hace galletitas, visita a su abuela y lleva una caperuza roja (cuestiones de género) es educación "pro homosexual". En la Europa del siglo XVII los hombres de la nobleza francesa vestían con tacones altos y rojos, y no por eso eran homosexuales.

Identidad: En su artículo contra el nuevo plan curricular, Parejas Reales dijo lo siguiente: “nacemos hombre y mujer, sin embargo, lo que se piensa enseñar es que no se nace sino se hace, que la identidad se construye a partir de nuestras interacciones y uno puede elegir que ser" (sic). Ahora, ¿es verdad que señalar que la identidad es una construcción borra el hecho de que nazcas hombre o mujer? No, esa es una tontería de Parejas Reales.

La identidad, como todos sabemos, responde a la pregunta de quién eres. Y, felizmente, esto no se reduce a tu sexo biológico ni es inmutable, sino que la podemos modificar si no nos gusta. La identidad de una persona definitivamente tiene que ver con el sexo biológico porque somos un cuerpo, pero también con la sociedad en la que nacimos y con lo que queremos hacer de nosotros mismos. Una mujer no es solo una vagina, sino que puede identificarse con una infinidad de cosas como una determinada ideología política, una determinada profesión o como hincha de un equipo de fútbol. Hasta cierto punto, todos tenemos el poder para moldear nuestra identidad y la manera como nos mostramos a los demás para que sea acorde a la manera en la que nos identificamos. Así como una persona convertida en católica empieza a ir a misa, vestirse de manera tradicional y cambiar su conducta para ser "verdaderamente católico", un hombre que siempre se ha identificado como femenino podría empezar a usar vestido, el pelo largo y ser "delicado" para hacer coherente su identidad de género (que, como vimos, no tiene nada que ver con los órganos sexuales con los que nació) con su aspecto. Y de ser así, no habría nada de malo con ello.


El verdadero problema

Promsex, en uno de sus más recientes informes, reveló una situación alarmante: el 39% de los profesores señala en sus clases que la homosexualidad es antinatural, el 42% enseña que tener relaciones sexuales es inmoral y el 74% afirma en clases que tener relaciones sexuales es peligroso. El problema, entonces, no es que nuestros colegios estén dominados por la "ideología de género", sino que falta educación sexual y una mayor instrucción científica para los profesores. Justamente lo que intenta promover el nuevo plan curricular del Minedu.

Entonces, ¿es incorrecto el enfoque del Ministerio de Educación? Al menos en este caso, por supuesto que no. Las niñas peruanas tienen que saber que por ser mujeres no tienen la responsabilidad de realizar las labores domésticas. Los alumnos(as) de los colegios públicos y privados deberían saber cómo evitar embarazos no deseados para reducir las preocupantes tasas de embarazo adolescente en nuestro país. Y nuestra sociedad debería saber que sí existen otras orientaciones sexuales válidas y que la biología no se aprende en libros que cuentan historias sobre palomas que embarazan a vírgenes. En el Perú todavía existe un grave problema de desigualdad y discriminación de género que tenemos que combatir, aunque le duela a los conservadores que ven cómo el mundo progresa y les da la espalda.