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"Hoy se han vuelto todos justicieros y liberales. ¿Qué es eso de que el Estado intervenga en la educación, pues? ¿Cómo va a ser que nos digan que vamos a enseñarles a nuestros hijos sobre ideología de género?"

Hoy, las voces de varios padres de familia y más ciudadanos peruanos, incluyendo representantes de colegios, se han unido para defenderse frente a la imposición. Han salido a defenderse porque han comprendido que nadie, ni el Estado, debe imponerles una currícula con la que no están de acuerdo. Nadie. Hoy se han vuelto todos justicieros y liberales. ¿Qué es eso de que el Estado intervenga en la educación, pues? ¿Cómo va a ser que nos digan que vamos a enseñarles a nuestros hijos sobre ideología de género? La currícula no me la van a imponer, ¿no?

Porque, señoras y señores, la currícula viene imponiendo desde hace muchísimos años qué y cómo deben educar los colegios a sus alumnos. Solo que ahora todos han saltado porque sienten que se está imponiendo parte del “lobby gay”. Pero claro, venimos años teniendo educación religiosa en los colegios, pero eso no es imposición. Porque la currícula dice, literalmente, que los alumnos deben cumplir con lo siguiente:  

“-Conoce a Dios y asume su identidad religiosa como persona digna, libre y

trascendente

- Cultiva y valora las manifestaciones religiosas de su entorno argumentando su fe

de manera comprensible y respetuosa”

Y si bien es cierto los padres pueden pedir que se les excluya de religión, los colegios sí deben cumplir con enseñarlo. Si esa no es una imposición, no sé qué es. Más aún, en los colegios se enseña hoy qué es la familia: con un papá, una mamá y un niño. Porque no pueden existir las familias con dos papás o dos mamás y discúlpenme si peco de necio, pero ¿no es acaso eso imponerle una visión determinada de la familia a los niños? ¿No es, también, imposición?

Adicionalmente, decirle a los niños que el papá y la mamá tienen roles predeterminados, ¿no es un tipo de imposición? Lamentablemente, nuestro Estado es quien dicta cuál será la currícula en los colegios. Así, cualquier cosa que se enseñe, puede ser considerada una imposición. El problema es cuando no estamos de acuerdo con esas imposiciones. Porque finalmente quien toma las decisiones es una persona o un grupo de personas que piensa que lo mejor para nuestros hijos es algo con lo que no todos pueden estar de acuerdo.

Muchos de los que hoy se quejan por la decisión del Ministerio de Educación son quienes piden que se regule a los colegios privados y que se regule la televisión basura y que se regule todo. Ahí está, amigos, se está regulando, pues. Y lo que nuestro gobierno piensa que es bueno es esa “ideología de género” que tanto odian ustedes. Hoy, nuestro gobierno piensa que nuestros alumnos necesitan aprender sobre igualdad de género, sobre las construcciones sociales de lo femenino y lo masculino, sobre derechos sexuales y reproductivos. 

Hoy nuestro gobierno ha decidido que seguirá imponiéndonos a “Dios” en la educación, pero que ya no nos impondrá una sola visión sobre la familia o una sola visión sobre lo que es ser hombre y ser mujer. Sobre lo que es el género. Hoy, nuestro gobierno ha reemplazado una imposición por otra y, la verdad, si es que ya me van a imponer qué tipo de educación recibirán mis hijos, quiero que sea una en la que se construya ciudadanos tolerantes, no discriminadores.