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Su salud se mantuvo, durante años, como 'secreto de Estado'.

Como bien sabemos, el pasado viernes, por la noche, se hizo público el fallecimiento de Fidel Castro. La noticia rebotó en todos los medios a nivel mundial pero no se dio un diagnóstico oficial de cuál habría sido la causa de su muerte. Castro dejó de existir –en cuerpo– a los 90 años, en su residencia particular. 

Cierto es que durante todos estos años se ha hablado, en muchas ocasiones, sobre el estado de salud del dictador cubano, sobre el debilitamiento y desgaste de esta. Sin embargo, nunca se profundizó pero sí surgieron muchas especulaciones al respecto como que padecía de un agresivo cáncer. Esta versión fue desmentida por el médico español, José Luis García Sabrido, del hospital Marañón en Madrid, quien descartó cualquier posibilidad de un cáncer. 

La salud de Fidel Castro siempre se manejó como 'secreto de Estado'.

Castro ha sobrevivido a más de 600 intentos de asesinato a manos de la CIA –según autoridades cubanas– y algunos de sus enemigos, que iban desde veneno camuflado en puros, un traje con hongos, explosivos y químicos para que se le cayera la barba. En un discurso ofrecido por el mismo Fidel, en 1993, dijo que "Realmente no fueron 30 ni 6, fueron 300. Porque no hay que contar solo los planes que organizaba la CIA: compra una bomba, un fusil para matar un elefante, una pluma que dispara una puntillita y envenena, una careta que produce no sé qué hongos y qué cosa...".

A pensar del sinfín de intentos por acabar con el ex presidente cubano, la muerte llegó a Castro, la noche del último 25 de noviembre, mientras se encontraba en su cama. Hoy, luego de cuatro días de su deceso, se ha dado a conocer que el líder comunista sufría de diverticuilitis de colon. ¿Qué es eso y con qué se come? Bueno, la diverticuilitis es la inflación de unas pequeñas bolsitas que se forman en las paredes del final del intestino grueso –por donde se eliminan las heces–. Lo peligroso de este mal es que, debido a la gran cantidad de gérmenes y microbios que pasan por el conducto, puede desencadenar en una infección aguda. 

Esta inflación de colon lo llevó a tener una fuerte hemorragia en julio de 2006, mientras viajaba en avión. Sumado a ello, vivía con una perforación en el intestino grueso, lo cual lo obligaba a someterse a numerosas operaciones que, a su avanzada edad, significaban un importante desgaste. Esta perforación necesitaba de una colostomía, sin embargo, Fidel nunca permitió que se la hicieran porque lo consideraba una "humillación".