HISTORIAS: Una fiesta de la que nadie sale virgen y una sociedad de valores cristianos
El panfleto de la fiesta.
FUENTE: Twitter / ‎@BreakingNewsKE

2016-03-07 17:47:00

Mireia
Ginard
 

La prevención más eficaz para los jóvenes es la ausencia sexo.


¿Irías a una fiesta cuyo reclamo es: “Nadie volverá a casa siendo virgen”? Se trata de la frase de los panfletos de una “fiesta del sexo”, como muchos la han descrito, que se celebraba esta semana en la capital keniata, en uno de los barrios acomodados como es Kileleshwa. El evento ha sido cancelado por las numerosas críticas recibidas. Además, las autoridades dicen que detrás de ella se hallaría un red de pornografía.

Tras su cancelación, los organizadores han tachado a los periodistas de “mente estrecha” pues desde los medios de comunicación se ha cuestionado la existencia de esta celebración que se ha sido bautizada como una “fiesta de sexo”. La empresa que la hacía insiste en que nada de lo que iban a hacer era ilegal y tenía por objetivo que los jóvenes pudieran juntarse, socializar y pasar un buen rato. La entrada costaba unos US$ 12 y US$ 40 para quienes quisieran tener el trato VIP en “una noche para perder la cabeza” como advertía otro de sus eslóganes.

La agencia encargada de regular las películas según las leyes de Kenia, dijo que la finalidad que perseguía la empresa Proyecto X era realizar actos “indecentes” y “decadentes”. Promoviendo las drogas y el sexo ilícito y filmando a los asistentes teniendo sexo para después realizar películas pornográficas. 

El mayor problema ha sido, quizás, que esto suceda en un país extremadamente creyente como lo es Kenia. Su mayoría cristiana no comulga con la idea de practicar sexo por placer. Así que en los colegios no se les inculca a los jóvenes educación sexual, puesto que no necesitan saber qué ni cómo prevenir, pues lo que se les enseña es a evitar las relaciones sexuales. 

Opiniones y puntos de vista para todos los gustos ante este polémico evento. En Twitter varios usuarios denunciaron la hipocresía de las autoridades, a quienes culpaban de la cancelación de la fiesta. Apuntaban que fueron sus amenazas las que la motivaron. Juzgaban que la Policía se entrometiera en asuntos privados que no les compete y que deberían ocuparse en perseguír criminales, y no estilos de vida ni opciones sexuales.


Comparte esta Noticia:





Diseño y desarrollo hecho por UNA SOLUTIONS